VIDEO COMENTARIO: SOBRE EL ATENTADO A “CHARLIE HEBDO”

Perdonar es divino: primera portada de “Charlie Hebdo” después del atentado.

El mejor tributo que podemos rendirle a los caricaturistas y periodistas asesinados en el atentado terrorista perpetrado en la redacción de la revista humorística francesa “Charlie Hebdo”, es defender la libertad de expresión en nuestra propia tierra. Les dejo mi comentario en video, producido para el programa de TV “Esta Semana”.

CINE FORO: “NO TENGAS MIEDO” (Montxo Armendáriz, 2011)

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Hace apenas un par de semanas vimos a Michelle Jenner como la protagonista de “Extraterrestre”. Interpretaba a una mujer adulta e independiente, debatiéndose entre dos amantes en un Madrid desolado ante una sorpresiva invasión alienígena. Es prueba de su versatilidad que ahora se presenta en el rol protagónico de “No Tengas Miedo”. Sin pestañear sus grandes ojos atónitos, encarna a una adolescente víctima del abuso sexual perpetrado a lo largo de los años por su padre. No sólo pasa de la comedia romántica al drama, también retrocede en el tiempo para convertirse en una adolescente convincente, en un set de circunstancias particularmente difícil. Silvia es un ser humano en formación, apenas realizando que la dinámica familiar que habita es enfermiza.

 La película de Montxo Armendariz es una especie de cine de “problema social” para el siglo XXI. En lugar de delimitar el problema con estridencia dramática, establece los parámetros del caso con sutileza, manteniendo el ejercicio más físico de la violencia discretamente fuera de cámara. La película se cuenta desde el punto de vista de la víctima, desde el primer episodio en la infancia hasta la catarsis de la toma de conciencia, y la confrontación con el victimario y sus cómplices. Conocemos a Silvia a los 7 años (interpretada por Irene Cervantes) justo antes del primer incidente. Regresamos a ella a los 14 años (interpretada por Irantzu Erro), y finalmente, toma la forma de Jenner, en una edad indefinida, pero que por sus preocupaciones profesionales, podemos ubicar en el límite de asumir una carrera universitaria. La sinopsis oficial de la película sostiene que tiene 25 años.

 El énfasis no está en tipificar la conducta patológica, o en castigar a los villanos, sino en delinear el camino hacia la sanación. Tome nota de las secuencias, aparentemente inconexas, en que la historia de Silvia se interrumpe para darle lugar al testimonio de algunos sobrevivientes de abuso. Son hombre y mujeres de edades diversas, que hablan con franqueza mirando a un interlocutor fuera de cámara. El encuadre se mantiene un un close-up íntimo e implacable. Estos interludios sirven como una luz al final del túnel. Silvia no lo sabe, pero no esta sola. Y no es la única que sufre. Las líneas de salvación y apoyo flotan en su entorno. Silvia entabla un tentativo romance con Toni (Ruben Ochandiano), y tiene una gran aliada en su amiga Maite (Nuria Gago), a quien también acompañamos desde la infancia. Ellos resultarán claves en el proceso de superación de Silvia.

 El tono de la dirección es íntimo y directo. Armendariz mantiene los planos más o menos cerrados, observando insistentemente a su protagonista. El efecto es casi claustrofóbico, duplicando quizás la manera en que Silvia experimenta el mundo, sin encontrar salida a su predicamento. La actriz consiguió una merecida nominación al Goya en la categoría de Mejor Actriz. Lluis Homar asume el difícil papel del padre depredador sin traicionar al monstruo interno. En la historia de su vida, este hombre no es consciente de su terrible patología. Acaso la película es más implacable con la madre, interpretada por Belén Rueda. En una de las pocas escenas escenas flojas del filme, Rueda impone la política de la negación sobre Silvia niña, cuando esta denuncia los ataques de su padre a través de un juego con muñecas. Es cierto que en hogares donde suceden estas cosas la negación y la codependencia conspiran para perpetuar el abuso, pero en las escenas de Rueda la película se acerca al tono didáctico que logra evitar la mayor parte del tiempo.

 Un profesional de la salud o un trabajador social podría iluminarnos cuán apegado a la realidad es el retrato de Silvia. Por lo menos, para este lego, el trabajo es convincente y contundente. Acaso conmueve más, porque tengo la impresión que en país como el nuestro, aún no existen las estructuras institucionales y sociales que permitan mitigar los efectos del abuso intrafamiliar. ¿A quién pueden acudir las Silvias de Nicaragua?

* “No Tengas Miedo” se estrena el lunes 17 de febrero del 2014 en el Cine Foro del Centro Cultural de España en Nicaragua. 7:00 pm. Entrada libre.

 

 

 

 

 

CINE FORO: “EXTRATERRESTRE” (Nacho Vigalondo, 2011)

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El director español Nacho Vigalondo sabe que las limitaciones son la madre de la creatividad. No cuenta con los presupuestos millonarios de los taquillerazos de Hollywood, pero eso no quiere decir que no pueda desatar una invasión extraterrestre sobre Madrid. Pero más que explotar las posibilidades de esta premisa fantástica para someter a su audiencia a secuencias de acción y suspenso, Vigalondo emplea este viejo recurso de la ciencia ficción para empujar a su pequeño núcleo de personajes a una situación límite de corte romántico y ético.

Un hombre y una mujer despiertan después de una noche de sexo sin compromisos. Ni siquiera saben sus nombres, Julio (Julián Villagrán) y Julia (Michelle Jenner). Juntos descubren que durante el profundo sueño post-amoroso, la ciudad ha sido evacuada ante la llegada de un gigantesco platillo volador, flotando sin más señales de vida que sus luces parpadeantes. La pareja apenas procesa la noticia cuando dos hombres irrumpen en el escenario: Carlos (Raúl Cimas), la pareja oficial de Julia que llega para “salvarla”; y Ángel (Carlos Areces), un vecino enamorado de Julia de forma pasiva-agresiva. Unidos por la abstracta amenaza alienígena y confinados en el apartamento, sufren los embates de la indecisión romántica. El chiste subterráneo es que nada de esto importaría, si los extraterrestres fuera de cámara cumplieran el cliché de la ciencia ficción y conquistaran la tierra.

La invasión extraterrestre es apenas la excusa que mantiene unidos a los personajes incluso más allá de lo lógico. Podría haberse hecho una película similar con cualquier otra excusa: una plaga zombie, un desastre ambiental, una hecatombe apocalíptica. Bajo este marco narrativo decorativo, tenemos una comedia de enredos. Julia es el objeto de deseo de tres hombres que por si solos, no son hombres suficientes. Carlos es el macho sobre protector, Julio representa el deseo carnal y Ángel ofrece adoración incuestionable. Ella no puede tener a los tres al mismo tiempo. Entre ellos, el ego y la envidia los lleva a ponerse zancadillas que complican el entuerto amoroso. Julia miente sobre la naturaleza de su relación con Julio para no herir a Carlos. A su vez, Julio confiesa a ángel su relación sexual con Julia con el único fin de hacerlo sufrir. Cuando este reacciona tratando de revelar la verdad ante Carlos, los amantes indiscretos se lanzan a ejecutar una complicada charada sobre la existencia de extraterrestres infiltrados, que detona en el macho alfa peligrosos instintos paranoicos. Y para complicar más el asunto, Julia y Julio se están enamorando de verdad. Quizás.

En una genial imagen-insignia, Vigalondo sintetiza el espíritu de su película. Julio, diseñador gráfico de profesión, calcula el tamaño de la nave dibujando un diagrama que, lado a lado con la imágen de un televisor, reproduce dentro de la sala un virtual modelo a escala del platillo volador. El ingenio artesanal sumado a la creatividad tecnológica crea una ficción convincente. El director plantea una puesta en escena eficiente, y aunque buena parte de las escenas nos mantienen confinados en el apartamento, nunca nos sentimos atrapados por las circunstancias. Juiciosas salidas al exterior refuerzan la ilusión de Madrid como ciudad fantasma.

Pero si el mundo concreto de la película es convincente, su desarrollo dramático es mas problemático. Las motivaciones de los personajes se tuercen más allá de la credibilidad. Aunque el guión apunta a que Julio recupere su decencia, no queda mucha empatía para Ángel. Tome nota de como estos dos personajes encuentran su destino en dos secuencias “mentales”, filmadas en blanco y negro. Son estilísticamente congruentes, pero contrastan en que la de Ángel está basada en el equívoco y la mentira. Al final, la película lo reduce al villano de la pieza, que debe ser escarmentado. Es una decisión dramática válida, pero desentona por su crueldad intrínseca. Más problemático es el manejo de Julia, cuyos motivos se vuelven cada vez más elusivos. Pareciera ser el centro de la película, pero resulta ser sólo un esquivo objeto de deseo, tan vago como la amenaza extraterrestre. Esto es paticularmente frustrante porque Jenner derrocha carisma, y sus grandes ojos atónitos fueron hechos para dominar la pantalla grande. Al final, la película se revela como el viaje de un hombre re-descubriendo su decencia. Los actores asumen sus papeles con fortaleza, y elevan la película sobre los baches del guión. Estos son dolores de crecimiento. Vigalondo es un director a seguir.

* “Extraterrestre” se proyecta este lunes 3 de febrero del 2014 en el CINE FORO del CENTRO CULTURAL DE ESPAÑA EN NICARAGUA, a las 7:00 pm. Entrada completamente gratis.

 

 

ESTRENO: “Calvet”

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Poster oficial del Festival de Cine de Miami 2013: pintura de Jean Marc Calvet

El cine voltea la mirada al mundo del arte. Sólo este año, el circuito de los festivales y las cinematecas brindaron pantalla a “Marina Abramovic: The Artist is Present” (Matthew Ackers & Jeff Dupree, 2012), sobre la artista de performance originaria de Serbia. Un halo de bienvenida rebeldía rodea a “Ai Wei Wei: Never Sorry” (Alison Kaiman, 2012) sobre el artista y activista que vive colmando la paciencia del régimen de Beijing. Es difícil ver este tipo de películas en nuestras pantallas, pero Nicaragua tuvo su fortuita contribución al sub-género de documental confesional sobre artista vivo y practicante. OK, el artista en cuestión es de origen francés, y el director es británico, pero no dejemos que los detalles se interpongan en nuestra adhesión a una tendencia internacional ¡Con lo difícil que nos resulta sentirnos conectados al mundo!

El artista en cuestión es Jean Marc Calvet, pintor que reside en la pintoresca ciudad de Granada. Desde ahí, se ha convertido en una estrella internacional. Para muestra, un botón: la imagen que ilustra esta entrega es el poster que el prestigioso Festival de Cine de Miami comisionó al pintor. La película de Dominic Alan es bastante conservadora en su forma, pero Calvet es un personaje carismático, y excelente narrador de su propia vida. Puede leer aqui mi reseña publicada en Confidencial. Mejor aún, puede ir a verla a los Cinemas Galería

Independientemente de la subjetividad de su narrativa, la historia de “Calvet” puede tener mucho valor terapéutico y motivador para las personas que sufren o conviven con personas que padecen alguna adicción. Ese es solo uno de los demonios personales que el artista batalla en el curso de su asombrosa odisea personal.

EN LÍNEA: “A Roma con Amor” (y a la piratería, con recelo)

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Penélope Cruz: apenas legal en “A Roma, con Amor” de Woody Allen.

¡Eso fue rápido! La última película de Woody Allen, “Desde Roma con Amor”, se estrenó en Nicaragua en junio. 5 meses mas tarde, ya está disponible via Netflix. Puede leer aquí mi reseña en Confidencial. Este es sólo uno de los títulos con los cuales el servicio de distribución de películas desafía la idea de que sólo incluye películas “viejas” en su oferta. “Shame” (Steve McQueen, 2011), una de las mejores películas exhibidas este año en Nicaragua, apareció en Netflix unas semanas antes de su silencioso estreno en cines. “El Artista”, la aclamada ganadora del Óscar, llegó al servicio de streaming casi un mes después de pasar por la pantalla grande.

En realidad, estos son casos excepcionales. Netflix negocia sus contratos de distribución con diferentes compañías, y cada una impone diferentes condiciones. Aparentemente, “Desde Roma…” no está disponible en México. Supongo que los dueños no quieren perder la venta de derechos a canales de cable. En latinoamerica, pudimos ver “The Hunger Games” pocos meses después de su estreno. Los usuarios norteamericanos aún están esperando a Katniss. Lo que pasa es que los estudios dueños de las películas protegen las ventanas de oportunidad que tienen para recaudar fondos por otros medios de difusión. Cada uno maneja diferentes parámetros y estrategias, según los territorios que pisan. Quizás Lionsgate, dueño de la franquicia, calculó que ganará mas vendiendo DVDs y descargas individuales en EEUU. Quizás Netflix no quiso pagar lo que pedían. O quizás se concentró en los derechos para latinoamerica, pues necesitaba un éxito taquillero para convencer al público de enrolarse.

La cadena habitual de distribución de películas atraviesa un momento de transformación. Todo era muy claro en la era pre-internet. Una película se estrenaba en cines. Entre seis y nueve meses mas tarde, aparecía en video para venta y alquiler de una cinta magnética física, o pague-por-ver en televisión cable. Unos tres meses después, llegaba a los canales premium de cable. La última frontera era la televisión abierta. Ahora, las posibilidades de la tecnología han rebalsado a las leyes y los paradigmas de distribución. Tenemos un pie en el viejo mundo, y uno en un nuevo orden que no termina de acomodarse.

Yo soy de la vieja escuela, y aún ansio ver películas en el cine. Prefiero esperar antes que ver una película pirateada. Primero, por el miedo irracional a que el FBI bote a patadas la puerta de mi teatro casero. Segundo, porque soy neurótico con la calidad de la imagen. Tercero, me siento culpable si los cineastas con cuyo trabajo disfruto tanto, no reciben nada a cambio. Se que estoy en una minoría. Y cada vez mas, el sistema me falla. Retraso ver películas en video cuando creo que son suceptibles de distribución en Nicaragua. Sigo esperando “The Road” (John Hilcoat, 2009). Ilusamente pensé que Viggo Mortensen, Charlize Theron, una trama post-apocalíptica y la base de la novela de Cormac McCarthy en un mundo post- “Sin Lugar para los Débiles” le granjearía al menos una pantallita en Managua. El poster de la comedia “Morning Glory” (Roger Michell, 2010) engalanó un pasillo del Cinema por meses, para no aparecer nunca. Ahí esta todavía el de “Never Let Me Go” (Mark Romanek, 2010), adaptación de la célebre novela de Kazuo Ishiguro. Han pasado dos años desde su estreno mundial. Desde ese entonces, Andrew Garfield, su protagonista masculino, firmó contrato, filmó y estrenó “The Amazing Spiderman”. Creo que ya esta haciendo la secuela, incluso.

Recuerdo que en la década de los ochentas sufría por conseguir el número de fin de año de la desaparecida revista “Premier”. En él, publicaban una lista con los 100 estrenos principales de Hollywood y las calificaciones en estrellas de los principales críticos de EEUU. Me encantaba tachar de la lista las películas vistas gracias a los casettes pirateados que se alquilaban en la Managua de aquel entonces. Era la única manera de verlos. Y aún así, siempre quedaban algunos en blanco.

El ímpetu de ver lo último se ha aplacado ante la posibilidad de ponerme al día con los clásicos de alto y bajo calibre. El mercado del DVD se extendió tanto que permitió el surguimiento de compañías dedicadas a restaurar y distribuir cine clásico y alternativo, de todas las naciones posibles. No tengo mucha urgencia por ver “The Road” porque tengo pendiente una pila de DVDs con cosas tan variadas como  la serie “Deadwood”,  una extraña serie checa que compré impulsivamente y la última película de Apichatpong Weerasethakul (menciono al director tailandés no para presumir de mis gustos exóticos, si no para ilustrar con el ejemplo de un cineasta aclamado mundialmente cuyo trabajo está virtualmente bloqueado de nosotros por los paradigmas de distribución imperantes).

Entre todos los problemas que cinéfilo puede tener, este es el mejor. El académico Jonathan Rosenbaum ha llamado a esta la era dorada de la cinefília, y no se equivoca. Películas que NUNCA encontraría disribución en un mercado pequeño y poco sofisticado como Nicaragua, están a nuestra disposición. Si podemos pagar por ellas. E incluso, si no podemos. La descarga de contenido pirateado es la regla, y no la excepción. Y cuesta mucho condenarlo. La pobreza del país incluye el difícil acceso a productos culturales. Son materialmente inaccesibles, en todos los sentidos.

Nicaragua representa un mercado demasiado pequeño. Nos echan en el saco de la región centroamericana o latinoamericana. Y eso nos pone en una situación de desventaja en el orden de distribución imperante. Veamos este ejemplo hipotético: los distribuidores internacionales de “Amour”, la nueva película del austríaco Michael Haneke, tienen en sus manos un producto atractivo. La película ganó la Palma de Oro en Cannes, el premio a la Mejor Película del Cine Europeo 2012, y es la favorita para llevarse el Óscar a Película en Lengua Extranjera. Protegiendo a los exhibidores teatrales de México, Argentina y los paises mas grandes de la región, prohiben su distribución inmediata en descarga legal. Entonces, los nicas que quieren verla, incluso legalmente no pueden hacerlo. Y pueden estar seguros que la película nunca se presentará en una cartelera saturada por cine norteamericano para adolescentes. Sin embargo, ya está circulando en internet una copia ilegal. Un amigo en twitter ya la vió. Yo, si no modifico mis hábitos, tendré que esperar a que se edite en DVD o descarga digital en EEUU. Si importo el disco físico, aduana va a retenerlo y cobrarme entre el 30% o el 40% mas sobre su precio facturado, porque este bien cultural, para uso privado, NO DISPONIBLE EN EL COMERCIO LOCAL, es gravado como mercancía comercial. Puedo esperar descargarla cuando este disponible en EEUU mediante una triangulación con un software enmascarador de IP. En resumen: el proceso es tardado engorroso, caro, y aún si le pago al dueño de la película, estoy rompiendo la ley. El que hace las cosas legalmente, es penalizado por todos lados. También puedo esperar a que talvez, algún festival de cine se moleste en traerla en unos cuantos años. La película previa de Haneke, “La Cinta Blanca” se presentó en el reciente Festival de Cine Europeo. En DVD, no en filme ni en DCP.

Por mucho que me ennerva la situación, tampoco puedo zambullirme en la descarga ilegal con la conciencia tranquila. Las películas que mas me interesan son restauradas, editadas y distribuidas por compañías pequeñas, para las cuales vender cada unidad cuenta. Amigos que practican la piratería argumentan que a los grandes estudios ni cosquillas les hace que unos cuantos nicas vean sin pagar “Los Vengadores”, pero yo estaría afectando directamente a pequeñas empresas que dejarían de tener recurso para preservar, salvar y difundir cine clásico. Si todos sus compradores potenciales pensaran así, eventualmente no podrían vender nada y cerrarían. Y los grandes estudios no están en el negocio de restaurar, preservar y difundir las rarezas que guardan en sus arcas. Suelen vender licencias temporales a pequeñas compañías y fundaciones para realizar ese trabajo. Quizás se esfuerzen en un título insignia, pero nada mas. El día que Criterion, Masters of Cinema y Kino cierren sus puertas, será un día muy triste para cualquier persona que ama el cine.

También me he vuelto neurótico con la calidad de la película. Demasiada gente me ha enseñado copias “originales” que les han vendido sus piratas favoritos. “Se ve nítida”, me dicen felices, mientras distingo pixeles, colores lavados y demás defectos. Por que alguien invierte a veces miles de dólares en un televisor de alta definición, para ver películas mal codificadas compradas a 10 pesos, jamás lo entenderé. El video casero todavía no nos permite resolución de calibre teatral, pero los 1080p de la alta definición a tope no son nada despreciables cuando se proyectan en condiciones óptimas. Además de la satisfacción de pagarle a la gente por su trabajo, me gusta la seguridad de que la película que meto en el blu ray player tiene la mejor calidad posible. También me gusta TENER las películas. Para mi, son como libros. Se ven hermosas en sus repisas. Son como una extensión de la identidad. Firmas como Criterion Collection diseñan cuidadosamente sus empaques, de tal manera que se vuelven objetos de arte en sí mismos. Este es otro efecto de la era de la cinefília: el fetichismo cinéfilo. Antés del VHS y el DVD, no era común poseer películas y verlas a tu antojo. Llegaban al cine, las veías y desaparecián de tu vida, dejando sólo el recuerdo. De alguna manera, con las descargas con fecha de vencimiento, estamos volviendo a esa época.

El paso a proyección digital en los cines estaba supuesto a democratizar la distribución al eliminar los costos de impresión en película. Pero eso no se traducirá en una cartelera mas diversificada. El público masivo quiere entretenimiento comercial. Mientras sea mas rentable apartar seis pantallas para la culminación de la franquicia de “Crepúsculo”, no habrá pantalla para “Amour”. Y el grueso de los que piratean no están buscando oscuras películas mudas de principios de siglo XX para su edificación personal. Están buscando “Los Vengadores”, “Iron Man” y “Crepúsculo”.

¿Que hacer, entonces, en la Dimensión Desconocida de la distribución de video que representa Nicaragua? No hay opciones. Volviendo a Woody Allen. Digamos que después de ver legalmente en Netflix “To Rome with Love”, queda con curiosidad de ver su película anterior, “Midnight in Paris”. Aunque es su película mas exitosa comercialmente – mas de 100 millones de dólares alrededor del mundo – , nunca se estrenó en los cines. No está en Netflix. Legalmente no está disponible aqui. El único que la tiene es el pirata. El sistema nos condena a la piratería o a la ignorancia. ¿Que hacen ustedes para ver películas?