“THE DEPARTED” (Martin Scorsese, 2006)

“THE DEPARTED” (Martin Scorsese, 2006)

De la ley al crimen: Dicaprio paga un alto precio por perteneces a “Los Infiltrados”.

Después de “Pandillas de Nueva York” y “El Aviador”, dos lujosas épicas concebidas como carnadas de Oscar, el director Martin Scorsese regrese a su simbólico hogar con “Los Infiltrados”. Por hogar me refiero al bajo mundo, habitado por hombres pobres de espíritu y riqueza,  que encuentran su verdadera vocación en el crimen y la violencia. No por casualidad hay un encuentro en un cine porno, al mejor estilo de Taxi Driver,  y un montaje al ritmo de un clásico de los Rolling Stone. El viejo Scorsese criminal esta de regreso/

En las peores calles de Boston, la cámara nos somete con urgencia en la vida de tres personajes: Frank Costello (Jack Nicholson), un zar del crimen afianzando su lugar en los barrios marginales, llenos de irlandeses en pugna con los negros. Colin Sullivan (Matt Damon) es un joven protegido de Frank que asciende en los rangos de la policia, entrenado desde temprana edad para convertirse en un infiltrado. Billy Costigan (Leonardo DiCaprio) es un joven  con deseos de convertirse en policia pero un pasado que lo condena al otro lado de la ley. Un astuto detective interpretado por Martin Sheen detecta su fortaleza y debilidad, y lo condena a convertirse en una malsana amalgama de lo que odia y lo que ama: un criminal que trabaja en secreto para la ley. Colin y Billy son como dos oscuros gemelos psíquicos. Sus caminos amenazan con cruzarse por la conexión que comparten inadvertidamente con  Madolyn (Vera Farmiga), una psicóloga al servicio de la policia que se convierte en la novia de Colin y la amante de Billy. Figuras paternales que ofrecen tratos faustianos, hermanos de espíritu que venden sus almas….el drama es fértil, la violencia es gráfica, la sangre corre y las pistolas se disparan.

Este intrincado drama policíaco se presenta como una novedad en nuestras pantallas, pero en realidad es un re-makede “Infernal Affairs” (2002), película taiwanesa de gran éxito de taquilla en Asia. No viene al caso acusar de falta de originalidad. La película de Wai Keung Lau y Siu Fai Mak tenía  a su vez una fuerte deuda estilística con el cine policíaco de Michael Mann (Collateral, Miami Vice). Acaso, estamos ante uno de los mejores productos de la trans-culturización del mundo globalizado: un drama de matices clásicos que encuentras dos ricas interpretaciones en culturas muy distintas. Si se puede hacer con las obras de Shakespeare,  por que no con una película?  La versión Scorsese respeta el espíritu del original, insertando la acción en un contexto diferente.“Infernal Affairs” reflejaba la crisis de identidad de sus protagonistas en el traspaso del dominio de Hong-Kong entre el imperio británico y China continental. En la original, el conflicto de los protagonistas se centraba en la esfera personal, y la naturaleza de la verdad. Scorsese, apoyado en el tenso guión de William Monahan, saca a a la luz tensiones de clase y conflictos raciales, inherentes a una nación construida por inmigrantes. The Departed/Infernal Affairs coinciden en los principales puntos de trama, pero cada una es particular en si misma. Los cinéfilos disciplinados que busquen la original y comparen,  serán recompensados con una experiencia única y gratificante.

Nunca confíen en el mejor alumno de la clase: Damon en el otro lado de la ley.

Superficialmente, “Los Infiltrados” le pertenece a Jack Nicholson. Scorsese hace un admirable trabajo a la hora de fundir los manerismos de la estrella con el perfil del personaje. Los abusos histriónicos que le han ganado Oscares y aplausos por comedias menores están presentes, pero son temperados en la medida de lo posible. En el fondo, el mejor trabajo es el menos vistoso. DiCaprio y Damon son excelentes. Aún en las escenas mas breves, proyectan la presión de vivir una mentira las 24 horas del dia. En un admirable desdoblamiento, puede verlos con el lenguaje corporal relajado y la mirada paralizada de pánico ante la posibilidad de dar un paso en falso. La actriz Vera Farmiga esta a la altura de ellos en un papel fraguado de problemas. El triángulo amoroso es quizás el elemento mas artificial de la película, y el que tiene mas posibilidades de estirar la credibilidad de la trama hasta romperla. Sin embargo, Fármiga da una magistral clase actoral. Sus flirteos con Colin tienen sustancia, sus impulsivos encuentros con Billy un palpable sentido de urgencia e impulsividad. Su papel en la conclusión le da peso dramático al desenlace. Tome en cuenta las sólidas actuaciones de un reparto que incluye a Alec Baldwin, Mark Whalberg y Martin Sheen y encontrará la película  mejor actuada del año. No hay un eslabón débil en esta cadena.

Excepto el tiempo. La densidad de la trama no deja un minuto muerto en sus casi dos horas y media de duración, pero la original hizo lo propio en menos de dos horas. Scorsese no es inmune al pecado de los directores norteamericanos,  verdaderos glotones de metraje. Pero esa es una queja menor. La economía  narrativa  asiática es la única virtud que le falta a este drama criminalmente entretenido.

  • Publicada originalmente en noviembre 2006

 

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