“ZODIAC” (David Fincher, 2007)

“ZODIAC” (David Fincher, 2007)

Downey Jr. y Gyllenhaal son dos periodistas tras la pista de un brutal asesino en serie en “Zodiac”.

Cuando supe que David Fincher preparaba una película sobre el asesino en serie que asoló el norte de California en los setentas, pensé que era una maniobra desesperada por recuperar su gloria pasada, después de la fría recepción a la revolucionaria “The Fight Club” (1999) y la desinspirada aventura comercial de “Panic Room” (2002). Fincher nunca recuperó el balance perfecto entre éxito de crítica y taquilla después de “Seven” (1995). Volver a ese vecindario sonaba a derrota. Cuan equivocado estaba. “Zodíaco” esta lejos de la artificiosa pesadilla gótica que nos regaló a Kevin Spacey como psicópata con una fijación bíblica. Esta es una bestia de otra especie. Esta amenaza es real.

La película arranca el 4 de julio de 1969. Una pareja pasea en la noche iluminada por fuegos artificales. El idilio termina cuando en un aislado mirador, son atacados brutalmente por un pistolero. Tres periódicos locales reciben cartas de un hombre que se responsabiliza del crimen, exigiendo la publicación de un código en las primeras páginas de los diarios, bajo amenaza de  salir a masacrar un bus de escolares si no se cumplen sus órdenes. Se identifica como Zodíaco. Los crímenes continúan. Los sospechosos se multiplican. Los tentáculos de la investigación se extienden hacia el pasado y el futuro, arrastrando consigo al periodista Paul Avery (Robert Downey Jr.) y el caricaturista Robert Graysmith (Jake Gyllenhaal), ambos del periódico San Francisco Chronicle; el Inspector David Toschi (Mark Ruffalo), quien en la vida real le sirviera de inspiración a Steve McQueen para su personaje en la película “Bullit” (1968), y su compañero de patrulla, el Inspector William Armstrong (Anthony Edwards).

Mas que un drama de suspenso, la película es un incisivo estudio sobre las personalidades de estos hombres, esclavizados por la obsesión de atrapar al elusivo asesino. Los personajes se introducen en el arranque, pero se turnan en protagonismo siguiendo el curso histórico del caso. La película adopta el punto de vista de las víctimas al recrear cuatro eventos particules que recrean de forma directa e impasiva la sangrienta labor del criminal. No hay glamorización de la violencia, ni se le explota como materia de entretenimiento. Son escenas directas y brutales, que contribuyen a crear un clima de ansiedad general, potenciado al máximo por la virtuosa cámara de Harris Savides. “Zodíaco” es uno de los mejores argumentos a favor del uso de cámaras de video en cine. La textura foránea de la imagen contribuye a plantar la película firmemente en el pasado, junto a  una recreación de la época convincente y evocativa. Fincher es tan fastidioso que incluso utiliza los logos que los estudios Warner Bros. y Paramount empleaban a finales de los sesentas. Estas no son simples truculencias decorativas. Son una extensión del compromiso que Fincher tiene con el carácter realista de su historia.

Los únicos amagos de modernidad tecnológica tienen una función expresiva y narrativa. Vea como la escritura del asesino invade literalmente los espacios que los cazadores habitan. Tome nota de como el paso del tiempo esta marcado por una acelerada animación que recrea en segundos la construcción del icónico rascacielos TransAmerican Pyramid. O la vista aerea del fatídico taxi que lleva al asesino al corazón de la ciudad. Son secuencias que se funden en la realidad de la película y la enriquecen. La tecnología digital rara vez se usa con tal nivel de virtuosismo.

No hay una resolución sencilla. El guión esta basado en el libro de Robert Greysmith, y asume su hipótesis sobre la identidad del asesino, pero acepta también que la policía le ha dado el status de “caso frío”.  Este no es un problema, porque “Zodiaco” esta mas interesada en la gloria y la agonía del proceso. Fincher retrata pacientemente las tortuosas escenas que siguen a los investigadores tratando de coordinar información de un distrito a otro en los dias pre-fax-correo-electrónico. O la combustible química de las reuniones editoriales. Policías y periodistas, a pesar de la naturaleza confrontativa de sus papeles en el drama, están unidos en su obsesión, y en los riesgos que corren por seguirla hasta las últimas consecuencias. Súmele a todo eso las excelentes actuaciones del reparto. Ruffalo y Downey nunca han sido mejores. Gyllenhaal los releva dignamente en la resolución. Brian Cox es hilarante como un ampuloso abogado. Hasta Chloe Sevigny, en el ingrato papel de la esposa regañona, se presenta como una persona completa.

El caso se extendió durante mas de una década. La película comprime ese tiempo a casi tres horas, que se van volando. “Zodíaco” es una fascinante ventana al pasado, y a los oscuros laberintos de la obsesión humana.

  • Publicada originalmente en agosto, 2007.

 

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