“DIVERGENTE: LEAL” pone a prueba lealtad de sus fans.

James, Elgort y Woodley: leales hasta que la franquicia se acabe.

James, Elgort y Woodley: leales hasta que la franquicia se acabe.

“Divergente:Leal” es el tipo de película que aún haciendo un montón de dinero en la taquilla, fracasa. Los departamentos de publicidad gustan de llamarlas “sagas”, pero creo que “franquicias” es más apropiado, especialmente con esta emulación del espíritu y forma de “Los Juegos del Hambre”. Esta es la hermana pobre de Katniss Everdeen. O más bien, la prima lejana que no sabías que tenías y de repente aparece un día con una maleta de ropa y planes para quedarse en tu casa todas las vacaciones.  La tercera entrega en una serie de cuatro películas debutó recaudando poco menos de $30 millones de dólares en EEUU durante su fin de semana de estreno. Suena a mucho, pero representa un 44% menos que su antecesora, “Divergente:Insurgente”. Probablemente la taquilla internacional la sacará de los números rojos, y justificará la producción del capítulo final, “Divergente: Ascendiente”, programada para el próximo año. Para que vean que no soy amargado, encuentro algo de valor, incluso en la que puede ser la peor película del 2016. Lean mi reseña en La Prensa aquí.