“NORBIT” (Brian Robbins, 2006)

“NORBIT” (Brian Robbins, 2006)

Murphy como el héroe titular de “Norbit” y su pesadilla romántica, Rasputia.

“Norbit” es un huérfano dócil que por azares del destino se casa con Rasputia. Ella es el ego desatado de una reina del ghetto, dotada de todos los vicios humanos expandidos a proporciones obscenas. Ademas de perversa, es gorda. Morbosamente obesa. Norbit vive sometido a sus abusos porque le reconforta la idea de pertenecer a una familia, aunque sea en el papel de víctima. La trama se complica cuando su novia de infancia re aparece, transformada en la bella, flaquísima, Thandie Newton (Crash). En los márgenes del incipiente triángulo amoroso se encuentra el Sr. Wong, cocinero chino que funciona como figura paternal para Norbit, y todos los niños que crecieron en su orfanato/restautante.

Con “Norbit”, el talentoso comediante Eddie Murphy experimenta una regresión profesional de proporciones épicas. Al igual que en “Coming to America” (1985) y su re-make de “The Nutty Professor” (1996), Murphy interpreta a múltiples personajes. Además del atribulado Norbit, Murphy es Rasputia y el Sr. Wong. Es un truco viejo, ejecutado con mayor grado de convencimiento gracias a la evolución artística y tecnológica de Rick Baker. Sus prótesis y maquillajes han alcanzado un nivel de sofisticación admirable. O aterrorizante. Pero ese arte esta al servicio de una comedia estéril y grotesca.

“Norbit” es un caso de estudio sobre la infantilización del cine comercial. Narra su pedestre historia con inocencia declarativa y morbo hiper sexualizado. Su personajes, simples y caricaturescos, podrian habitar en la Plaza Sesamo, si ahí se permitieran hacer chistes de tono subido apropiados para una cantina repleta de camioneros alcoholizados. En el fondo la película es un un solo chiste, una explotación reiterativa y ofensiva sobre cuán horrible es Rasputia. Por fea, por malvada y por gorda. Especialmente por gorda.

“Norbit” es indefendible, especialmente con la brillante “Borat” aún en cartelera. Algún cinefilo intrépido puede ver ambas y comparar el tratamiento de los estereotipos. Mientras Sacha Baron Cohen los utiliza como puntos de partida para explorar el lado oscuro de la naturaleza humana, “Norbit” los celebra y los explota en busca de risas fáciles. Según cronistas norteamericanos, la nube tóxica de “Norbit” es de tal magnitud, que le costó a Murphy el Oscar al Mejor Actor de Reparto por su papel en el musical “Dreamgirls”. La intensa campaña publicitaria de “Norbit” coincidió con la ventana de votación de los miembros de la Academia. Una mirada al poster y  los spots en TV les bastó para asumir que Murphy estaba jugandose su credibilidad por unos dólares mas. No se equivocaron. “Norbit” fue un gran éxito de taquilla. También lo será aqui y alrededor del mundo. Esta comedia no tiene un final feliz.

  • Publicada originalmente en marzo, 2007.

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