“LOVE FOR RENT” (Shane Edelman, 2005)

“LOVE FOR RENT” (Shane Edelman, 2005)

Cepeda encuentra trabajo, amor y un bebé-ancla en “Amor en Renta”.

Sofía (Angie Cepeda) es una joven inmigrante colombiana tratando de abrirse paso en Estados Unidos. Casada por la conveniencia de una tarjeta de residencia, estudia arduamente con la esperanza de convertirse en una abogada. Una serie de reveses amorosos y materiales la conducen a una situación desesperada. Sofía esta lista para olvidarse de su sueño, hasta que una pareja acaudalada la contrata para quedar embarazada de su bebe. Las complicaciones de rigor vienen por su romante incipiente con un simpático médico (Ken Marino).

Después de “El Juego del Miedo IV”, “Amor en Renta”, se siente como un bálsamo. No debería funcionar. Parece el proyecto de un estudiante de cine aún sin graduarse. Los valores de producción son pobres. Su bajo presupuesto se le nota. Esta hecha con las uñas. No verá una película peor fotografiada este año. La trama es esquemática y predecible. Y sin embargo, funciona como una modesta distracción.

La bella Angie Cepeda, mejor conocida por adornar “Pantaleón y las Visitadoras”  (Francisco Lombardi, 2000), es una revelación. Sus mejores momentos están en detalles marginales que delatan un agudo instinto cómico: su “accidente” es una discoteca, como devora sin inmutarse las papas de un extraño en una biblioteca. La modestia de la producción trabaja a su favor. A pesar de su artificialidad, la película se siente como experiencia vivida. Entre ella y el reparto, elevan el material a un plano superior,

Esto es aún mas encomiable si lo comparamos con el usual vehículo cinematográfico de otras vedettes latinas. Recuerde a Barbara Mori, embalsamada en la telenovela estilizada de “La Mujer de Mi Hermano” (Ricardo de Montreuil, 2005). O Ana Serradilla, insufrible en ese comercial disfrazado de comedia llamado “Cansada de Besar Sapos” (Jorge Colón, 2006). Tenía que venir un gringo a enseñarnos como hacer las cosas. El director Shane Edelman merece crédito por crear espacio para que sus actores respiren y construyan a sus personajes. Edelman reconoce que mas que una modelo, su estrella es una actriz que debe construir a un ser humano reconocible en medio de esta trama esquamática. Cepeda, con talento y sin vanidad, toma el papel y lo hace propio. Ella merece mejores guiones, en mejores películas. Pronto.

  • Publicada originalmente en octubre, 2007.

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