“I NOW PRONOUNCE YOU CHUCK AND LARRY” (Dennis Dugan, 2007)

“I NOW PRONOUNCE YOU CHUCK AND LARRY” (Dennis Dugan, 2007)

Sandler y James usan el matrimonio igualitario como coartada de comedia en “…Chuck y Larry”.

Los grandes cambios sociales avanzan lentamente. “Yo los Declaro Marido y Larry” es un problemático empujoncito a favor de los derechos de los homosexuales. La película es interesante como artefacto cultural de un momento particular en la sociedad norteamericana. Las uniones civiles son reconocidas en algunos estados. Que una comedia eminentemente comercial aboge por reconocer sus derechos, es prueba irrefutable de que los tiempos están cambiando. Si tan sólo la película fuera tan buena como sus intenciones.

Chuck (Adam Sandler) y Larry (Kevin James) son dos bomberos de Brooklyn. Amigos de toda la vida, claramente definidos como ardientes heterosexuales: les gusta el deporte, las cervezas y las mujeres. Mientras Larry persigue a cualquier falda que cruze en su periferia, Larry, un viudo reciente, se preocupa por el futuro de sus dos pequeños hijos. Un desliz burocrático pone en peligro el seguro que los protejería en caso de que muriera. Al descubrir en un periódico que la ciudad de Nueva York empieza a reconocer los derechos civiles de las parejas homosexuales, Larry decide que la mejor manera de recuperar el seguro de los niños es simulando una boda con un hombre. Es decir, con Larry. No puede vaticinar que el estado pondrá en tela de duda su nuevo estado civil, iniciando una investigación que los obligará a actuar como si la boda trasciende al papel. Mas complicaciones los esperan a la vuelta de la esquina: la unión se hace pública, y Larry se enamora de la abogada que los defiende (Jessica Biel).  Asi, Chuck y Larry son conducidos por un proceso didáctico. Al hacerse pasar por homosexuales, sufren los peores efectos de la discriminación, sienten en carne propia los efectos del prejuicio y la injusticia…y aprenden a ser mejores seres humanos.

La película se inscribe firmemente dentro del canon cómico de Sandler. Apartando la sublime “Punch Drunk Love” (Paul Thomas Anderson, 2002) y la fallida “Spanglish” (James L. Brooks, 2005) Sandler favorece comedias de humor crudo y vulgar, con una vena de sentimentalismo poco convincente. Esta no es la excepción.  La película explota los peores estereotipos asociados a la homosexualidad. Quiere re invindicar a los gays a la vez que se burla de ellos. Me imagino que los realizadores ven las grotescas caricaturas como un mal menor, ante la posibilidad de re educar a las mayorías homófobas. La ejecución de la comedia opera a regañadientes con sus principios. Dentro de cincuenta años, se verá – si es que se ve –  como se ven ahora las viejas películas que en su momento caricaturizaban a los minorias vilificadas de antaño. Productos de su tiempo. Distracciones anticuadas, embarazozas y ofensivas. Diremos, “cuan ignorantes éramos”. Es decir, somos.

  • Publicada originalmente en septiembre, 2007.

 

 

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