“HOLD THE DARK” (Jeremy Saulnier, 2018)

“HOLD THE DARK” (Jeremy Saulnier, 2018)

Keogh y Wright, entre el misticismo y el machismo en “Hold the Dark” (Noche de Lobos)

“Hold the Dark”, un chocante thriller, comienza de forma inquietante pero curiosamente plácida. En un pequeñísimo pueblo de Alaska, Medora Sloane (Riley Keough) escribe una carta a Russell Core (Jeffrey Wright). Él es un especialista sobre lobos – la película no dice si es un zoólogo o un cazador con una vena literaria -. Ella asegura que su hijo de seis años ha sido secuestrado por una manada de lobos. Cuando él aparece en su umbral, ella lo recibe con una copia maltratada de su libro – manera segura de apelar a su ego de escritor-. Dice que no alberga ilusiones sobre la sobrevivencia de su niño, pero que tiene que mostrarle algo a su esposo, Vernon (Alexander Skarsgård), un soldado movilizado en Iraq. Mientras menos sepa sobre la trama, mas efectivas serán sus artes oscuras.

Jeremy Saulnier: antecedentes

Con tan solo tres películas en su haber – ninguna estrenada en Nicaragua -, Saulnier se ha ganado un lugar particular en la cinefilia norteamericana. Después de bregar por años como camarógrafo, la comedia “Murder Party” (2007) – también disponible en Netflix – lo puso en el mapa. “Blue Ruin” (2013), un thriller de venganza, lo puso en el radar de la crítica. Con “The Green Room” (2015), pasó a trabajar con estrellas consagradas. La trama sigue a una banda de punk liderada por Anton Yelchin, asediada por un grupo de neonazis jefeados por Patrick Stewart. Esta puede ser la más perversa reunión de talentos asociados a “Star Trek”: Stewart fue Picard en la serie de TV “…The Next Generation” (1987-1994), y el desaparecido Yelchin interpretó a Chekov en la trilogía de filmes producidos por JJ Abrams (2009-2016).

Picard en la oscuridad: Stewart y los neonazis de “The Green Room”

Las tramas de Saulnier suenan como materia prima para un filme de acción de bajo presupuesto de los ochentas, pero escenificadas con un estilo contemplativo y cerebral. En “Hold the Dark”, la naturaleza se convierte en un personaje mas, una especie de testigo mudo que observa la brutalidad que florece cuando los códigos éticos de los seres humanos chocan entre sí. La película esta cargada de opuestos en constante confrontación: la misteriosa femenidad de Melora versus el universo marcial y machista que la rodea – casi todos los hombres son policías, soldados o cazadores; Core es un intelectual urbano y afluente, introduciendo en un un contexto rural y pobre. Puede ver dos modelos de masculinidad en conflicto: la opaca intensidad de Vernon, versus la transparente resiliencia del jefe de policía Marium (James Badge Dale). La preocupación de Saulnier se manifiesta también al establecer contrastes, cuando una impactante elipsis nos lleva de la montaña nevada, al calcinante, plano desierto de Iraq. Tan diferentes, pero tan parecidos como teatros para el ejercicio de la violencia.

Ultra violencia para nueva generación

¡Ah, la violencia! La influencia del cine amarillista es evidente en los extravagantes despliegues de violencia gráfica, que rompen el orden y la estética misma de la película. Saulnier es un as a la hora de construir una atmósfera hermosa pero inquietante. La oscuridad de la larga noche polar es fuente inagotable de resquemor y recelo, rota en pequeños espacios de claridad por luces de sodio o focos halógenos. Igual, la oscuridad no se puede vencer. La cámara no parpadea a la hora de mostrarnos sus efectos, provocados por armas de alto calibre, bayonetas, armas de caza. Jamás había visto tantas heridas supurantes en una sola película. Si esto no le suena como el escapismo que necesita en la crisis del momento, guarde “Hold the Dark” para otro momento.

Saulnier: parecía un muchacho tan normal…

Hay cierto grado de atención a la tensión latente entre la población indígena y los blancos, perceptible claramente en una dura conversación entre Marium y Cheeon (Julian Black Antelope), aliado de Vernon. Que la esposa del policía sea indígena, añade otra capa de complejidad. En general, los personajes habitan un estado de sincretismo. Los Sloan han adquirido las creencias del pueblo originario que sus antepasado invadieron, o la han adaptado a su manera de ver la vida. Si algo los une a todos, es la pobreza. Cheeon se revela como el mejor aliado de Vernon, y protagoniza un extenso tiroteo digno de Rambo. También ha sufrido como sus vecinos blancos. Su hija también ha desaparecido, víctima de los lobos. Cualquier tensión entre blancos e indígenas, queda desactivada. “Hold the Dark” puede funcionar como compañera accidental de “Wind River” (Taylor Sheridan, 2017), que también seguía la investigación de un crimen en una comunidad similar.

Masculino y femenino, en sangre

El énfasis en retratar a los personajes masculinos como agentes y sujetos de violencia conecta con la intención de indagar sobre el machismo de este contexto social. Pero Medora también es capaz de destrucción, aunque su propio acto de violencia permanece fuera de cámara. Su despliegue de poder más evidente tiene que ver con el ejercicio de la sexualidad. En una secuencia filmada con la subjetividad de un sueño, se presenta desnuda ante el forastero, con el rostro oculto por la máscara de un animal. Queda en manos del espectador decidir si la película se aprovecha del machismo o denunciar su toxicidad.

Skarsgård y Beckham Crawford: un flashback de paternidad idílica

Medora, como madre, se erige como una figura elusiva y poderosa. Cualquiera puede quitarle la vida a alguien, pero solo ella, como mujer, puede darla.Los tres personajes masculinos tienen problemas a la hora de ejercer la paternidad: Vernon no lo verbaliza, pero asume que su ausencia es un factor determinante en la desaparición del hijo; Rusell trata de reconectar, infructuosamente, con su hija adulta, una profesora de antropología en la Universidad de Anchorage. La esposa de Marium esta embarazada, y puede sentirse entre ellos la tensión que la labor de policía acarrea para la vida familiar. En el brutal tiroteo protagonizado por Cheeon, el cuerpo de policía que sirve de blanco está conformado por novatos desmedrados y obesos complacientes, todos mortalmente inefectivos. Contrastan con la brutal eficiencia de Vernon, libre de los condicionamientos éticos que operan sobre las decisiones de Marium y Core.

Riley Keogh se roba la película. No tiene tanto tiempo en pantalla como lo hombres, pero su presencia es la más poderosa. En su breve pero estimable filmografía, parece especializarse en explorar todas las facetas de las blancas pobres. Se revela como una figura maternal cálida pero explotadora en “American Honey” (Andrea Arnold, 2015). Es una eficiente emprendedora, sea en su salón de belleza o manejando un robo espectacular en la comedia “Logan Lucky” (Steven Soderberg, 2017). Aquí, es una figura enigmática, pero de poder innegable.

No espere un desenlace tradicionalmente satisfactorio. Las motivaciones de los personajes no se aclaran en el desenlace. Sin embargo, la solidez de las actuaciones le da una cualidad inexorable al desarrollo de los acontecientos. La tragedia que atestiguamos no podría resolverse de otra manera.

  • “Hold the Dark” está disponible en Netflix.

2 comentarios sobre ““HOLD THE DARK” (Jeremy Saulnier, 2018)

    1. Siempre pienso que cada quien debe asignar significado a lo que ve. O sea, ¡tu propia interpretación es la más válida! Yo podría decirte que son una especie de herramienta que les permite a los personajes despojarse de su humanidad, para poder ejercer violencia. Al menos, ese es el caso de Vernon.

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