“HALLOWEEN” (David Gordon Green, 2018)

“HALLOWEEN” (David Gordon Green, 2018)

Todavía loco, después de todos estos años: Michael Myers en “Halloween” (2018)

En 1978, nadie podía saber que “Halloween”, modesta producción independiente concebida para hacer plata rápida, se convertiría en un clásico. La película retomaba convenciones y arquetipos del giallo italiano, reconfigurándolas en un escenario eminentemente norteamericano – el suburbio de clase media, donde todo el mundo se conoce -, con un irresistible gancho temático: la acción se desarrolla durante la fiesta pagana que encanta a niños y adolescentes. Precursor del slasher film norteamericano de los 80, generó una ola de imitaciones y seguidores que diluyeron su impacto. Inspiró directamente las franquicias “Viernes 13” y “Pesadilla en la Calle Elm”. Desconozco si la emblemática película de John Carpenter se estrenó alguna vez en los cines de Nicaragua. Yo la descubrí en mi adolescencia, cuando los primeros casetes de Betamax empezaban a circular, con las películas norteamericanas que no llegaban al cine por la combinación letal de la guerra y en bloqueo. En esas circunstancias, y a esa edad, era difícil distinguir el oro de la basura, el artículo genuino de las imitaciones. Harto de las películas se asesinos que nos inundaban, conscientemente evité verla. No fue sino hasta inicios de los 90, ya adulto, que encontré una copia de VHS, justo antes de que el DVD desplazara a este formato. La visión de Carpenter es de una simpleza y elegancia admirable – buen, tan elegante como puede ser una películas donde un maniático asesina adolescentes sin razón aparente -. Cuando salió en Blue Ray, hace algunos años, me apresuré a comprarla para verla en la mejor calidad posible. Así de buena es. Olvídese de Jason y Freddy. Michael Myers es el mejor. O el peor, más bien.

El extraño retorno de la “chica final”

A propósito del 40 aniversario de su estreno, parte de los creadores del filme original se han reunido para una secuela, bajo el liderazgo del director David Gordon Greene y su coguionista, Danny McBride. Ambos son amigos de universidad, y colegas en la producción de la serie cómica de HBO “Eastbound and Down” (2009-2012). La coproductora Debra Hill, importante fuerza creativa detrás del proyecto, falleció en el año 2005), pero Carpenter dio su bendición al proyecto, y figura en los créditos como productor – “Me gustan los proyectos que ganan dinero”, dijo en una entrevista al podcast “Halloween Unmasked”, con pasmosa sinceridad (ver notas) -. Jamie Lee Curtis regresa como Laurie Strode, la “chica final” que sobrevivió en la primera película, y que ahora tendrá una fatídica reunión con su depredador. Marvel y Sony no tienen el monopolio sobre las demandas antojadizas sobre la audiencia. Estamos supuestos a asumir que esta película homónima es una secuela directa del filme original, obviando la existencia diez secuelas y reinvenciones, incluyendo ¨Halloween H20” (Steve Miner, 1998), lanzada en el veinteavo aniversario de la original, en la cual Curtis repitió el papel en parámetros dramáticos similares a los de este filme. A pesar de su presencia, tenemos que hacer de cuentas que jamás existió.

Madre coraje, hija vergonzante: el horror une a Curtis y Greer

Si algo le da razón de ser al nuevo “Halloween”, es servir como oportunidad para que Curtis se luzca. En estos 40 años, Laurie se ha convertido en una reclusa paranoica. Al mejor estilo de los “sobrevivencialistas” que se preparan la debacle de la sociedad moderna, ha convertido su casa en una especie de fortaleza, dotada de trampas y pasadizos secretos. Maneja un amplio arsenal de armas. Tiene certeza de que Michael regresará por ella, y estará lista para matarlo. El stress postraumático le ha costado tener una vida normal. A pocos kilómetros, en Haddonfield, viven su hija, Karen (Judy Greer), y su nieta, Allyson (Andi Matichak). La adolescente tiene un grupo de amigos que servirá de carne de cañón cuando en la noche de Halloween, Michael regrese a casa, tras escaparse durante un traslado carcelario. La peor pesadilla de Laurie está a punto de convertirse en realidad.

Como actualizar el horror de los 70

Al posicionarse como una secuela directa – y asumir el título sin ningún numeral que lo condicione – la película corteja comparaciones con la original. A pesar del legítimo aprecio de todos los involucrados por el artículo genuino, simplemente no pueden competir. La secuela tiene a tres generaciones de mujeres repartiéndose el protagonismo, pero no tiene nada nuevo que decir sobre la mujer en la sociedad – a pesar del machismo que coloreaba a sus imitadores, teóricas del movimiento feminista reclamaron el filme original como un documento subversivo del patriarcado, con rico personajes femeninos -. El guion coquetea con explorar el lugar que la violencia de las armas de fuego ocupa en la sociedad norteamericana. El arsenal de Laurie es notable, y en un momento inquietante, duplican una escena del original, en la cual Michael la observa en el aula de clases, a través de una ventana. Ahora, es Laurie la que observa a su nieta. ¿Puede la abuela ser un peligro para ella? ¿Puede el trauma convertirla en un agente de destrucción y autodestrucción? Son preguntas inquietantes, pero la película no hace nada más que construir el momento y dejar los temas en el aire. Es una cita provocadora, pero vacía, como las tomas largas que asumen el punto de vista de Michael, mientras merodea en busca de víctimas, emulando la legendaria escena inicial de la primera película.

Michael llega a casa: Curtis contra la puerta

Si queremos encontrar un significado mayor en esta pieza de entretenimiento, quizás podemos encontrar un lamento sobre cuan poco han mejorado las condiciones de la mujer en la sociedad moderna. Cuarenta años después de que Laurie sobrevivió a la masacre, se encuentra asediada por el mismo mal, junto a su hija y su nieta. Son tres generaciones, que enfrentan a la misma amenaza. Los hombres siguen siendo poco confiables, o ineptos a la hora de ayudarles. No en balde el clímax encuentra a las tres mujeres encerradas en la casa-bunker de Laurie. Tendrán que resolver ellas solas su predicamento.

Este “Halloween” pertenece a nuestro tiempo. Dos desafortunados periodistas, productores de un podcast, se cruzan en el camino de Michael. Haddonfield está racialmente integrado. Una tensa secuencia se escenifica en la cómoda casa de dos profesionales de raza negra, con una chica rubia (Virginia Gardner) cuidando a su pequeño hijo (Jibrail Nantambu). El médico que cuida de Michael, el Dr. Sartain (Haluk Virginer), es interpretado por un actor turco. Nunca se aclara su etnicidad, pero el personaje ostenta un claro acento foráneo. Omar J. Dorsey se roba un par de escenas como un alguacil afroamericano de vistoso traje vaquero, pero la película no sabe qué hacer con él y simplemente desaparece.

“Halloween” tiene un acabado elaborado – no parece un filme de bajo presupuesto -, pero en el fondo, es una pálida sombra de su antecesora. No puede duplicar su impacto cultural. Sin embargo, funciona como homenaje y sólido ejercicio de suspenso. Apropiadamente tenso y grotesco, eleva el estándar del horror taquillero actual.

NOTAS DISPERSAS

* Si quiere saber más sobre la historia de “Halloween”, la crítica Amy Nicholson ha producido un magnifico podcast titulado “Halloween Unmasked“. Indispensable para fanáticos el género, y de esta franquicia en particular. Los nueve episodios están disponible en el sitio web The Ringer <https://www.theringer.com/halloween-unmasked>, la aplicación Podcast de iOS, y en su agregado de contenido favorito. Lamentablemente, solo está disponible en inglés.

* Una de las empresas productoras es Blumhouse, boutique especializada en filmes de horror, que alcanzó su proyecto de mayor perfil con la ganadora al Óscar “Get Out!”(Jordan Peele, 2017). Su fundador, Jason Blum, además de co productor, tiene un pequeño papel, como un policía que encuentra su fatídico destino en las manos de Michael.

* No hay nada en la filmografía de David Gordon Green que sugiera afinidad para el género del horror, pero por algún tiempo, estuvo contratado para dirigir una nueva versión de “Suspiria”, el clásico de Dario Argento (1977). Aparentemente, abandonó ese proyecto cuando surgió la oportunidad de “Halloween”. “Suspiria” fue a dar a las manos de Luca Guadagnino (Call Me By Your Name, 2017).

 

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