“EVAN ALMIGHTY” (Tom Shadyac, 2007)

“EVAN ALMIGHTY” (Tom Shadyac, 2007)

Cuando Dios te pide que hagas una secuela: Carell y Freeman en “Evan Almighty”.

Cuando Jim Carrey abandonó el proyecto de hacer una secuela de “Bruce Almighty”  (2004), Universal Studios simplemente promovió a Steve Carell de personaje secundario a protagonista. Fue un cambio oportuno. La popularidad de Carrey se eclipsaba a la misma velocidad que la estrella de Carrell ascendía.

En la trama de “Evan Almighty”, el fatuo presentador de noticias se ha convertido en novato congresista, casado con la encantadora Jane (Laurel Graham), con quien ha procreado tres hijos que ansían pasar tiempo con él.  En su primer dia en el trabajo, Dios (Morgan Freeman) lo conmina a construir un arca y reunir una pareja de animales de cada especie, para salvarlos de un inminente diluvio. Esta no es una simple comedia familiar: es el sueño místico de un ejecutivo de mercadeo. La secuela de un éxito de taquilla, con una vena espiritual para esos elusivos católicos que pagaron con creces por “La Pasión de Cristo” , con esas monerías de animales que tan bien funcionaron con “El Dr. Doolitle”. ¿Que puede salir mal? Pues,….todo.

Las posibilidades satíricas en la malsana conjunción de la fé y la política son infinitas. Es tentador imaginarse lo que comediantes de la talla de Monthy Pyton harían con este material. Lamentablemente, estamos en el plano mas industrial del cine nortemericano. “Evan Almighty”  se apega al mínimo común denominador. Podría estudiarse clinicamente como el prototipo de comedia comercial para familias, con lección moralista, chistes inofensivos y un ruidoso desenlace colmado de efectos especiales. Lo que aqui pasa por irreverencia, es que un perro le golpée la entrepierna a Evan. Dos veces. Y que un pajaro se cague sobre él. Otras dos veces. Si ese es su tipo de comedia, buen provecho. No deje de ver a los monos bebiendo limonada. Aprécielos, porque la mayoría de los animales son visiblemente generados o manipulados por computadoras.

El reparto incluye a brillantes actores cómicos, pero el material es tan estéril que su efervescencia natural se extingue. El caso de Carell es particularmente preocupante. Después del buen trabajo que lució en “Virgen a los Cuarenta”  (Judd Apatow, 2005) y “Little Miss Sunshine” (Jonathan Dayton y Valerie Farris, 2007), esta es una regresión para su carrera. El actor emana desesperación, y no porque las circunstancias de su personaje lo exijan. Proyecta la angustia del comediante que sabe que esta contando un mal chiste.  Exagera los gestos, grita en un desesperado intento por generar risas. Laurel Graham, tan chsipeante en la serie de TV “Gilmore Girls”, queda anulada como la esposa abnegada. Ni hablemos del genial John Goodman, como un villano tan opaco y sin vida que podría ser realmente un congresista.

El staff oficial de Evan incluye a Wanda Sykes, John Michael Higgins y Jonah Hill. Ellos son los únicos que sobreviven intactos al desastre, y pueden arrancarle alguna risa ahogada. Por lo demás, estamos ante un desastre de magnitud bíblica. Con un presupuesto oficial de 175 millones de dólares, la película es la comedia mas cara en la historia de Hollywood. Al recaudar menos de 100 millones en la taquilla norteamericana, se convierte en el fracaso mas estrepitoso del año. Una de dos: o el público se está avispando, o Dios le quería dar un escarmiento a los ejecutivos de la Universal. Si es que existe, claro esta.

  • Publicada originalmente en septiembre 2007.

Deja un comentario