CINE FORO: “SILENCIO EN LA NIEVE” (Gerardo Herrero, 2011)

CINE FORO: “SILENCIO EN LA NIEVE” (Gerardo Herrero, 2011)

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“SILENCIO EN LA NIEVE” (Gerardo Herrero, 2011)

 El prolífico productor Gerardo Herrero, notable por sus trabajos con el director argentino Juan José Campanella, toma la silla del director para este thriller basado en una novela policíaca de Ignacio del Valle. Estamos en el año 1943. En lo más crudo del invierno, un batallón de soldados españoles espera la embestida de los aliados en el frente soviético. Una mañana, una dantesca escena ofrece una morbosa distracción a los soldados. Varios caballos fugitivos de la caballeriza militar amanecen grotescamente congelados como estatuas en un lago, sus cuerpos salidos a medias del agua, suspendidos en el último estertor de la muerte por hipotermia. La vista es tan terrible, que casi nadie nota en la cercanía el cuerpo sin vida de un soldado. Excepto el soldado Arturo Andrade (Juan Diego Botto), quien se toma la molestia de abrirle la chaqueta para descubrir una frase tallada con una navaja en el pecho del muerto. La frase calada en sangre apunta a un asesino en serie.

El establecimiento de esta premisa es reflejo de la gran narrativa de la película. La II Guerra Mundial es el dantesco escenario mayor. No es una casualidad que los caballos muertos evoquen el Guernica de Picasso. El sangriento desatino franquista de matricularse con el fascismo es una virtual condena de muerte para sus soldados. El grupo es contencioso, fragmentado. Nadie parece entenderse con sus “aliados” alemanes. En esta gran guerra, otro soldado muerto no le quita el sueño a los jefes. Es una molesta distracción, otro cadáver que enterrar en una tumba colectiva. Pero alguien debe ejecutar la formalidad de una investigación, y el caso queda en manos de Andrade. Su superior, el Sargento Espinoza (Carmelo Gómez) se convierte en el virtual Watson de su Sherlock.

El momento histórico y el lugar ofrecen un escenario inquietante y novedoso para lo que termina siendo un ejercicio básico del género policial. Una serie de sospechosos aparecen en el radar de los investigadores, dispensan pistas antes de desaparecer o morir. Las convenciones dramáticas caen con la sutileza de un bloque de hielo: colegas condenados a morir, falsos sospechosos, prostitutas con el corazón de oro y el clásico villano parlanchín que no puede dejar de explicarse a la hora de ser confrontado, justo a tiempo para el desenlace.

Las convenciones no son malas en sí mismas. Son los bloques con que se construye la narrativa. El problema está en que el guión no puede emplearlas para invocar resonancia mayor con la gran historia que le sirve de trasfondo. El ritmo sufre en secuencias que se esfuerzan por dar algo de alivio al espectador, elaborando sobre la decencia básica del protagonista. Véase, por ejemplo, la extensa escena en que un grupo de jóvenes rusas se ofrecen como prostitutas a un grupo de soldados. Un sórdido escenario de guerra es desnaturalizado para reconfortar al espectador. La joven que tiene relaciones con Andrade no se está vendiendo para sobrevivir. La escena se dirige como si estuviera genuinamente enamorada de él. El acto carnal es desarrollado como una escena de dulce amor entre dos amantes inocentes.

Estas falacias chocan con lo vívido del escenario. La película merece ser vista por la excelente ambientación. Todos los valores de producción son de primera línea. Aunque que argentino Juan Diego Botto sea el protagonista, la película se la roba Carmelo Gómez. Es una pena que la tiranía de la juventud lo relegue a segundo plano. Si esta película se hubiera filmado 10 años atrás, él llevaría las riendas de la investigación. No puedo dejar de pensar que eso sería más interesante para todos.

 “Silencio en la Nieve” se estrena este lunes 24 de Febrero en el CINE FORO del Centro Cultural de España en Nicaragua, a las 7:00 pm. Entrada completamente gratis.

 

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