CINE FORO: “MIENTRAS DUERMES” (Jaume Balagueró, 2011)

CINE FORO: “MIENTRAS DUERMES” (Jaume Balagueró, 2011)

Luis Tosar es el portero de tus pesadillas en "Mientras Duermes"
Luis Tosar es el portero de tus pesadillas en “Mientras Duermes”

El director Juame Balagueró saltó a la fama dirigiendo junto a Paco Plaza “[REC]” (2007), película de horror inscrita en la tendencia de “filmación encontrada” (found footage), popularizada por “El Proyecto de la Bruja Blair” (Daniel Myrick, Eduardo Sánchez, 1999). Básicamente, es espectador mira las filmaciones ejecutadas por los mismos protagonistas. La edición suele ser cruda para simular la sensación de ver material en bruto, y el punto de vista es, incesantemente, el de la persona que opera la cámara. “[REC]” sigue al equipo de filmación de una televisora local barcelonesa mientras filman la rutina nocturna de una tropa de bomberos. No hay incendios en la agenda, pero sí el rescate de una vieja que lanza gritos desgarradores desde su apartamento. Al llegar al edificio de apartamentos, descubren que la víctima se ha convertido en un zombi enfurecido, que a dentelladas transmite su mal a cuanto vecino se le cruza enfrente. Encerrados en el edificio por fuerzas de seguridad, el video del camarógrafo es la única evidencia que queda de una feroz lucha por sobrevivir.

“[REC]” se convirtió en un éxito de taquilla en España, dio pie a una franquicia, consiguió distribución extranjera y se transformó en un re-make norteamericano – “Quarantine” (John Erick Dowdle, 2008) -. Pero el horror de esta naturaleza califica como cine de culto, manufacturado para una audiencia entusiasta pero pequeña. “Mientras Duermes” (2011) es el intento de Balagueró por trascender a una esfera más amplia de audiencia. Dirige con pleno control creativo, sin un co-director a su lado. La truculencia de la “filmación encontrada” es abandonada por un estilo mas clásico y conservador. Es un thriller psicológico donde la mayor parte de la violencia es de orden emocional y no físico, y cuando es física, casi siempre permanece fuera de cámara. De su antecesora queda una similar fascinación por el confinamiento urbano y la observación aguda a diferentes tipos de personas obligados a convivir en un sólo lugar.

César (Luis Tosar) es el portero de un edificio de apartamentos. La primera vez que lo vemos, flirtea con la posibilidad de lanzarse desde la azotea. Las razones detrás de su impulso suicida se hacen claras en un extenso flashback. Su relación con los acomodados vecinos está nutrida de sordos resentimientos. Hasta la interacción con una amable septuagenaria tiene un matiz pasivo-agresivo. El intenso César odia al mundo y a sí mismo, y no tiene reparos en compartir estos sentimientos con su madre inválida, confinada en un hospital. Su única dosis diaria de felicidad ocurre cuando se acuesta al lado de la hermosa Clara (Marta Etura), la simpática vecina del piso superior. No es su novia. Ella ni siquiera sabe que él esta ahí. Cada noche, siguiendo una metódica rutina, César la droga con cloroformo y se entrega a la perversa fantasía de que son una pareja. Pero esto no puede durar. Vecinos entrometidos, amantes inoportunos y el instinto de auto-destrucción de César conspiran para llevar la situación a un punto de no retorno.

Tosar es un excelente actor, y crea a un psicópata magnético. La película necesita un actor de este calibre para que funcione la trampa del director, quien básicamente nos pone en los zapatos del villano, obligándonos a identificarnos con él a pesar de los crímenes que comete. Clara es la víctima, y con ella debería resistir toda nuestra simpatía, pero Balagueró y Tosar nos obligan a seguir a César. El suspenso de la película explota en cada paso en falso que César da, cada momento en que lo escapan de atrapar.

Balagueró dirige con mano segura. Es admirable como logra caracterizar a los vecinos en sus fugaces apariciones. Quizás por eso es decepcionante que Clara permanezca como una quimera. El director solo la trata como un objeto de deseo. Nótese un breve montaje en el que baila mientras se desviste en su departamento. El momento de escenificado como un virtual strip-tease para que la audiencia la acepte como una mujer sexualmente deseable. Quizás los perfiles difusos de la protagonista femenina sean efecto secundario del insistente foco en César, quien en realidad es incapaz de relacionarse con ella de una forma que no sea patológica. Etura ya se ha movido en la órbita siniestra de Tosar. En “Celda 211” (Daniel Monzón, 2009), interpretó a la esposa del oficial Juan Oliver (Alberto Ammann), el guardia novato que cae en la sombra del despiadado Malamadre (Tosar) durante un motín carcelario.

Después de la incesante cámara en primera persona de “[REC]”, Balagueró parece aliviado de dirigir a la antigua, con todo y trípode, dejando que sutiles movimientos de cámara y certera edición hagan el trabajo pesado. Los encuadres disciplinados sólo se abandonan en el acto de violencia gráfica que abre el tercer acto de la película y precipita su conclusión – es gráfico, pero nada comparado a la sangría de “[REC]” -. Balagueró omina el espacio y convierte al edificio mismo en un personaje, quizás el más fascinante después de César. Tome nota de como refleja en él la evolución de la sociedad. César, el proletario, vive en un sótano oscuro, condenado a una vida de servicio a los más afluentes. Las oficinas invaden los tradicionales espacios habitacionales de la ciudad. Los jóvenes profesionales bailan en sus apartamentos soleados y fotogénicos, mientras los pensionados que van de salida se aferran a sus plantas y sus perros para no sentirse más solos.

No sé como me siento ante el giro final de la película. Hay cierta tensión entre el escenario idílico y lo perverso de la resolución. Pero quizás eso sea lo que el director busca. Mantenernos constantemente incómodos. “Mientras Duermes” tiene la apariencia de una película “respetable”, pero en el fondo oculta la amoralidad de un zombi enfurecido. Para su próxima película, Balagueró vuelve al género que lo puso en el mapa. A la fecha de esta publicación, “[REC] 4: Apocalipsis” se encuentra en post-producción, con estreno programado para octubre 2014. Apúntenme entre los decepcionados. Sólo he visto la original de “[REC]”, pero la resolución que abre las puertas a las secuelas es su parte más floja. Después de construir una realidad concreta y convincente para sus monstruos fantásticos, el director saca de la nada el arma secreta del misticismo religioso para dar explicaciones sobre los eventos. Peor aún, casi duplica literalmente la puesta en cámara del final de “El Proyecto de la Bruja Blair”. “Mientras Duermes” puede ser menos dinámica, pero es la prueba de que Balagueró tiene futuro fuera del ghetto del horror.

* “Mientras Duermes” se proyectará este lunes 10 de febrero del 2014, a las 7:00 pm del Centro Cultural de España en Nicaragua. Entrada gratuita. “[REC]” se encuentra disponible en Netflix.com

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