ESTRENO: “Crepúsculo: Amanecer, Parte 2”

Véanlos en el poster: Edward, Bella y Jacob. Parece que van corriendo detrás del carrito de los helados. Hemos llegado al final del ritual comercial conocido como “Crepúsculo”. He aquí mi reseña de “Amanecer, Parte 2” en la revista DOMINGO del diario LA PRENSA El fenómeno de ventas de los libros de Stephenie Meyer dio luz a una franquicia fílmica descolorida. Flaco favor se le hace al vampirismo, diluido en una fantasía romántica con matices de fundamentalismo cristiano. Esta bien que los mormones crean que los jóvenes deben guardar su virginidad para después del matrimonio – y que este dure una eternidad – pero, ¿tenemos que ver cinco películas sobre eso?

Lo mas curioso es que se promueven estas ideas a través de una mitología obsesionada con el sexo. Desde la doncella durmiente sobre la cual se proyecta la sombra de “Nosferatu” (F. W. Murnau,1922 ) hasta los vampiros ambiguamente gays de “Entrevista con el Vampiro” (Neil Jordan,1994), pasando por la hipnotizante mirada de Bela Lugosi como el “Drácula” definitivo en la película de Todd Browning (1931),  y los escotes de las películas de los estudios Hammer…el vampirismo en el cine está inevitablemente conectado con el deseo carnal. Que “Crepúsculo” los use para promover la castidad pasa por irreverencia.

Todas las experiencias de la vida nos dejan alguna enseñanza. Esto es lo que aprendí mientras veía a esta franquicia quemar sus últimos cartuchos.

  1. El Ministerio de Nombres Tontos también es popular en EEUU. Prueba: “Reneesme”. La vampirita no puede llamarse “Renee”. No puede llamarse “Esme”. Tiene que ser “Reneesme”.
  2. La juventud eterna a veces necesita ayuda, como inyecciones de colágeno en los labios, botox, tinte para el pelo, etc. Vea a la alarmante Casey LaBow.

    Labios aterradores: LaBow

  3. Elle Fanning desplazó a su hermana Dakota en el radar de los buenos directores de cine. ¿De donde creen que saca la cara de desesperación?

    Fanning: Mi hermana va al Óscar, yo a una fiesta de Halloween.

  4. Michael Sheen puede chillar como colegiala en concierto de One Direction.

    Sheen: Usé este alarido cuando Tony Blair conoce a “La Reina”, pero lo cortaron.

  5. Kristen Stewart y Roger Pattinson lograrán pasar a carreras adultas e interesantes. Taylor Lautner se quedará en papeles que le exijan quitarse la camisa.

    Lautner: En la foto no se nota, pero estoy sin camisa.

  6. Truco narrativo con mas vidas que un vampiro: “¡Oh, es solo su imaginación / un sueño / una alucinación / una mentira!”.
  7. La palabra “saga” esta irremediablemente devaluada.

ESTRENO: “Que Esperar Cuando Estas Esperando”

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Debo aclarar que no detesto el género de la comedia romántica. Si detesto la cínica fórmula que pasa por comedia romántica en la mayoría de producciones comerciales que llegan a la cartelera. Mezclando humillación y re afirmación en partes iguales, son como un intolerable cocktail de azúcar y vinagre. No hay mucha diferencia entre “Que pasó Ayer?” y su secuela, y “Que Esperar Cuando estas Esperando”. Ambos son productos creado para conformarse a los peores estereotipos de género. Ya está en línea mi reseña. Y créanme, es mas divertida que la película.

Para probarles que no tengo prejuicios, por cada una de las actrices denigradas entra pieza de basura, les recomendaré por lo menos una comedia romántica de calidad infinitamente superior. Si, hasta Jennifer López tiene su momento de gloria. ¿Que pasó, JLo? ¿En que momento te dejó de importar?

1. Cameron Diaz: “There’s Something about Mary” (Booby & Peter Farrely, 1998); “In Her Shoes” (Curtis Hanson, 2005)

2. Jennifer López: “Out of Sight” (Steven Soderbergh, 1998)

3. Elizabeth Banks: “Definitely, Maybe” (Adam Brooks, 2008)

4. Anna Kendric: “Up in the Air” (Jason Reitman, 2009)

5. Brooklyn Decker:…..Brooklyn Decker está fregada. Técnicamente, su única comedia romántica además de esta es “Just Go with It”, con Adam Sandler. A no ser que consideren “Battleship” una comedia. Y vaya que si lo parecía a veces.

CINE FORO @CCEN: “También la Lluvia”

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El holocausto indígena provocado por la colonia española pesa sobre la conciencia ibérica. Al menos, eso supone la película “También la Lluvia” (Íciar Bollain, 2010), pieza de denuncia social y ejercicio de auto-flagelación por partes iguales.

Es el año 2000 en Bolivia. Un equipo de filmación español llega para producir una película épica sobre la conquista. Es mas barato rodar en el país andino que en el caribe, aunque los indígenas sean de la étnia equivocada. El productor (Lluis Tosar) no pierde oportunidad de ahorrar, aún a costa de la seguridad de los locales. El director mexicano (Gael García Bernal) es un idealista pusilánime. Los actores (Karra Elejalde, Raúl Arévalo, Carlos Santos) son megalómanos de diferentes grados de nocividad. Todos se muestran como probres excusas de seres humanos, especialmente en comparación a Daniel (Juan Carlos Aduviri), el indígena seleccionado para interpretar a Hatuey, el líder de la revuelta contra los colonizadores. Y en uno de esos giros que sólo encontrará en el cine, Daniel también lidera la lucha contra una transnacional que privatiza el agua potable del país. El rodaje y los disturbios corren paralelos, hasta cruzarse en un climax de caos y violencia donde al personaje mas improbable le crece la conciencia. Esta es la segunda vez que el problema del agua sirve de combustible para una película. Ya en “Quantum of Solace” (Marc Foster, 2008), el mismisimo James Bond se arriegaba el pellejo por evitar que un villano megalómano controlara toda el agua potable del mundo.

Retratar seres humanos en toda su complejidad es un desafio mayor que “También la Lluvia” no logra ejecutar organicamente. Cada personaje blanco alterna entre dos modalidades: ángel redentor y o bastardo. Los bandazos son decididos por los embates de la trama, controlada por el afán de ser políticamente correcto. El guionista británico Paul Laverty ha hecho carrera en el cine de corte beligerante y comprometido. Su primer trabajo, “La Canción de Carla” (Ken Loach, 1996), fue filmado en Nicaragua, y abrió los fuegos en una colaboración de décadas con el célebre director. La guerra del agua sucedió realmente. Y todas las producciones internacionales afincadas en paises pobres se vuelven laboratorios modernos de colonialismo. Ojalá el guión tuviera un poco mas de sutileza. Buena parte del metraje se inscribe en el género auto-referencial de la comedia detrás de cámaras. Desde “Singin’ in the Rain” (Stanley Donen, Gene Kelly, 1956) hasta “The Player” (Robert Altman, 1992), pasando por “Day for Night” (Francois Truffaut, 1973); cineastas brillantes de todos los tiempos han visto con saludable escepticismo y sentido de ironía su oficio. Laverty sólo les pasa la cuenta de lo ofensa milenaria. Mas de una vez se hace hincapié en que la película le paga dos dólares al día los extras.

Aún asi, el cine sobrevive. La directora Íciar Bollaín arma la narración con un sentido del ritmo tan implacable, que uno (casi) no se de cuenta de que nos están sermoneando. Los extractos de la película-dentro-de-la-película son excelentes. Uno quisiera verla completa, especialmente porque los actores con dobles papeles denotan virtuosismo puro. En los pequeños detalles, se escriben con mas fuerza las recriminaciones: tome nota de la escena en que el directo trata de convencer, infructuosamente, que las extras indígenas simulen ahogar a sus bebés. Al final, Lluis Tosar se adueña del filme. La estrella de “Celda 211” (Daniel Monzón, 2011) derrocha dignidad, aún cuando la trama lo utiliza en su giro mas artificial y manipulativo: en el peor momento posible, un inocente en peligro obliga al “hombre blanco” a arriesgarse, lanzándose a la línea de fuego para salvar a la víctima y a su propia decencia. Sí hubo protestas como estas en Bolivia. Y sí, el cine no significan nada ante el sufrimiento de nuestros indígenas. Pero entonces, ¿para que vemos la película? ¿Y cuanto le habrán pagado a los extras, ya que estamos es esas? Me quedé esperando una nota en los créditos finales de la película.

Vi “La Canción de Carla” hace mas de diez años, pero me acuerdo de ella los suficiente como para identificar en “También la Lluvia” un momento similar. En un hospital improvisado – de campaña, o tan precario que podría serlo – se recibe una llamada reportando víctimas inocentes. El “blanco” esta cerca, y la noticia lo impulsa a la acción. Al final, ese es un problema intrínseco de estas películas. La tribulaciones de los habitantes del mundo en desarrollo parecen existir solo para educar moralmente al viajero, que regresea al mundo desarrollado un poquito mas sensible. Bueno, ¡supongo que todos nuestros sufrimientos no son en vano!

* La película se presentará el lunes 12 de enero, a las 7:00 pm, en el Cine Foro del Centro Cultural de España en Nicaragua, en el marco del Festival de Cine Iberoamericano. Entrada libre.

STAR WARS: Rebelión por el Precio Correcto

Fue la noticia que estremeció los corazones de cinéfilos y “geeks” por igual. La corporación Walt Disney compró a la productora Lucasfilms, y con ella, los derechos sobre la franquicia de “La Guerra de las Galaxias”. Puede leer en la revista DOMINGO del diario LA PRENSA mis primeras impresiones.

Desde el cierre de edición, mas información se ha filtrado a los medios. Según The Wrap, el guionista Michael Arnd habría conseguido el trabajo tras presentar un tratamiento de 50 páginas para lo que sería “Star Wars: Episode 7”. Eso quiere decir que los acontecimientos cubiertos en el filme tendrán lugar en algún momento después de lo acontecido en “El Retorno del Jedi”. Eso deja la puerta abierta a que Carrie Fisher, Harrison Ford y Mark Hamil regresen a sus papeles originales. Pero quizás no. Nada impide que Arnt inicie su historia con personajes nuevos, en cualquier momento del futuro.

Arndt y su Óscar por “Little Miss Sunshine”

¿Pero quien es Michael Arndt? El guionista se inició en la industria como asistente personal del actor Matthew Broderick. Renunció al trabajo para escribir el guión de lo que sería “Little Miss Sunshine” (Jonathan Dayton & Valeria Farris, 2006). Ganó el Óscar de la Academia en la categoría de Mejor Guión Original, superando a Peter Morgan (The Queen), Iris Yamashita y Paul Haggis (Letters from Iwo Jima), y a los mexicanos Guillermo Arriaga (Babel) y Guillermo del Toro (El Laberinto del Fauno). Escribió la aclamada “Toy Story 3”, que le valió una segunda nominación compartida con Lee Unkrich, Andrew Stanton y John Lasseter. También metió mano en el guión de “Oblivion”, película de ciencia ficción protagonizada por Tom Cruise y Morgan Freeman, programada a estrenarse en el 2013. Fue reclutado para co-escribir “The Hunger Games: Catching Fire”, segunda entrega en la franquicia basada en las populares novelas juveniles de Suzanne Collins. Tiene en línea una adaptación de la serie animada “Phineas y Herb” y una futura película de Pixar, aún sin título.

Entonces, Arndt está mas que calificado para el trabajo de rescatar “La Guerra de las Galaxias” del conflictivo legado de Lucas. Si la primer trilogía lo convirtió en un héroe tipo Obi-Wan Kenobi; el segundo ciclo lo vió convertirse en Darth Vader. La inocente fantasía que cambió el panorama de la exhibición teatral en los 70s, se convirtió en otra cínica franquicia mas preocupada por los efectos especiales que por la historia que contaba.

Algo para todos: “Toy Story 3”

Uno de los desafios particulares será conquistar a una nueva generación de espectadores jóvenes, y satisfacer a fanáticos que cubren un amplísimo grupo demográfico. Las primeras tres películas se estrenaron entre los 70s y los 80s. El segundo ciclo, los primeras cinco años de los 2000. Para cuando llegue el 2015, habrán pasado 12 años desde el estreno de “Episodio III: La Guerra de los Clones”, 32 años desde “Episodio VI: El Retorno del Jedi” y 38 desde la aparición de la primerísima “Episodio IV: Una Nueva Esperanza”. Por lo menos, “Toy Story 3” delata capacidad para satisfacer amplias audiencias. Pero en esa película, compartió crédito con tres personas mas.

Por ahora, las reacciones al nombramiento de Arndt son positivas. La buena noticia, entonces, es que “La Guerra de las Galaxias” puede volver a ser lo que era. La mala noticia, es que con el estreno programado para el 2015, tendremos casi tres años de rabiosa cobertura sobre cada especulación e información que surja en el camino. Para cuando se vea en pantalla grande, probablemente ya estemos hartos de ella.

SKYFALL: La Evolución de James Bond

Quisiera decirles que he visto las 25 películas conectadas con el legendario personaje creado por Ian Fleming, pero no es ese el caso. Cuando “Dr. No” se estrenó en 1962, este servidor no existía. En los setentas, apenas podía entrar a las de dibujos animados.

Bassey y Cia: “Gold-fingaaahhh!”

Si recuerdo haber visto a Shirley Bassey en “The Muppet Show”, cantando “Goldfinger” – ese programa era una universidad de cultura pop – (la canción empieza a los 02’40 minutos). Me imagino que mi padre o uno de mis hermanos mayores me habría explicado que era el tema de una película. Quizás fue la trompeta – “¡Wa-wa-wa-wa-waaaa!” – o el carisma de la Bassey, pero estaba intrigado.

Mi primera misión con el agente 007 fue un fracaso. A inicios de los 80s, en un matinée en el ya desaparecido Cine Dorado, se presentaba como segunda película “Los Diamantes son Eternos” (1971). En la secuencia de acción inicial, la película se pegó en el proyector y agarró fuego, dando por terminada la función. A mediados de los ochentas, cuando los Betamax empezaron a llegar a la Nicaragua bloqueada, entre los intercambios de casette cayó en mis manos “Never Say Never Again” (Irving Kershner, 1983). El protagonismo de la actriz nica Bárbara Carrera sirvió como distracción en una película regular, considerada como un tiro de salva en la serie, pues escapó del control del legendario productor Albert “Cubby” Broccoli.

No fue sino hasta finales de los ochentas, cuando milagrosamente encontré “Desde Rusia con Amor” (Terence Young, 1963) y “Goldfinger” (Guy Hamilton, 1964) en las repisas de un video club, que entendí la mística del agente 007. Sean Connery – el Bond definitivo – saboteo a sus sucesores. Al menos, en mi perspectiva intransigente e infantil. En los años subsiguientes, deje pasar cualquier oportunidad de ver a Roger Moore. De Timothy Dalton solo vi “The Living Daylights” (John Glen, 1987) en un raído video pirateado de la época. Solo recuerdo que el tema musical era interpretado por A-Ha. De todas formas, no importaba, porque Dalton simplemente NO eran Connery.

Brosnan: Bond irónicoVolví a engancharme en la serie con Pierce Brosnan. Tampoco era Connery. El tono burlesco estaba en sintonía con los ironía que reinaba en la cultura popular norteamericana de los 90s, pero algo no hacía click. Parecía un viejo tratando incómodamente de adoptar los manerismos de los mas jóvenes para sentirse moderno. No fue sino hasta que los herederos de Broccoli decidieron volver a las raíces del personaje, con el seco y estoico Daniel Craig en el papel protagónico, que sentí que la herencia de Connery estaba siendo honrada. “Casino Royale” (Martin Campbell, 2006) tenía el calibre de las joyas tempranas. La luna de miel no duró mucho tiempo. Dos años después, “Quantum of Solace” cayó en una crisis de identidad. Puede ver mi columna en el archivo de Confidencial aquí. “Skyfall” (Sam Mendes, 2012) es un regreso a su mejor forma. Lea mi columna aquí.

Quizás sea el choque de adrenalina que da “Skyfall”, pero me veo cada vez mas tentado a armarme un curso en la historia de Bond. Puede ser oneroso, pero al menos ahora es posible. Todas las películas “oficiales” están incluidas en un set Blu Ray disponible en Amazon. He visto 9 de las 22 películas, pero la tentación de seguir la progresión del fenómeno 007 cronológicamente es irresistible para cinéfilos neuróticos. También puede ver una curiosa adaptación de “Casino Royale” previa a “Dr. No”, protagonizada por David Niven, Peter Sellers y Woody Allen…todos ellos interpretando a 007. Está disponible en DVD de alta definición. Tendrá que ir a YouTube para ver al primerísimo Bond que se plantó frente a una cámara. Existe una adaptación primaria de esa misma novela, en una serie de televisión en vivo llamada “Climax!”, transmitida el 21 de octubre de 1954. James Bond es interpretado por Barry Nelson. Puede ver el episodio de una hora en inglés, sin subtítulos, aquí.

Lo mas divertido de las películas de James Bond es rastrear como sus convenciones se adoptan a los tiempos. Son productos ritualizados, con elementos recurrentes claros. Una lista rápida incluiría:

  • Inicio abrupto, con una espectacular secuencia de acción que generalmente no tiene nada que ver con el resto del filme.
  • Secuencia de créditos con ondulantes figuras femeninas.
  • Tema musical interpretado por un astro popular. Sin embargo, siempre suena un poco anticuado.
  • Un villano excéntrico, con uno o dos secuaces, mas o menos pintorescos.
  • Una “chica Bond” mala.
  • Una “chica Bond” buena.
  • Una “chica Bond” que suele ser sacrificada a media película. Puede ser cualquiera de las anteriores, o una tercera.
  • Una reunión regañona entre el/la jefe M y Bond.
  • Una reunión graciosa entre el inventor Q y Bond, en la que le da sus armas de última tecnología.
  • Una escena de flirteo con la secretaria Moneypenny, si es que existe en ese ciclo.
  • Una escena en la que el villano explica sus motivos a Bond, reducido físicamente.
  • Un espectacular clímax, por supuesto.
  • Un beso final con la chica sobreviviente, que habrá desaparecido sin explicación alguna en el próximo filme.
  • La clásica viñeta que muestra a Bond caminando de perfil en la mira de un revolver, volteando hacia la cámara y disparando.

Seguro me hacen falta varios mas. Siéntanse en libertad de recurrir a los comentarios para completar la lista. Oh, y a propósito de Chicas Bond…¿Alguien se acuerda de una canción de pseudo-rap en español, en la que una muchacha decía “Estoy harta de ser una Chica Bond!”?

Cambio positivo: Dench es M

La serie va por su séptima década en el imaginario popular. Necesariamente ha evolucionado para reflejar sus tiempos. En “Desde Rusia con Amor”, James se quejaba del “ruido” que producían los Beatles. En 1973, Paul McCartney y Wings tocaban el tema original de “Live and Let Die”. Mas importante ha sido la evolución de la actitud frente a los personajes femeninos. En la era de Connery, nadie levantaba una ceja ante su casual misoginia. En 1995, junto a Pierce Brosnan, debutó como M la dama Judy Dench. Cuanto hemos avanzado, nena.

Ahora “Skyfall” marca un cambio de actitud frente a la homosexualidad. A lo largo de su historia, el cine ha reflejado y reforzado los estereotipos de la sociedad. Los clásicos no se escapan. En “Steamboat Bill Jr.” (Buster Keaton, 1928), el protagonista es un citadino afeminado cuya delicadeza es seña de debilidad y objeto de sorna. En “Roma, Ciudad Abierta” (Roberto Rosellini, 1945) la pareja de villanos fascistas esta conformada por una lesbiana y un amanerado. Mas de un villano de la serie de James Bond ha sido definido por afectaciones. Por eso, la primera aparición de Silva (Javier Bardem) da un tono discordante. Su voz suena meliflua. Se mueve con delicadeza. Tiene el cabello teñido de rubio. Viste como un dandy. Pero todo esto es una trampa. Su caracterización va mas allá del amaneramiento. En tres escenas cargadas de diálogo – dos con Craig, una con Judy Dench en un ambiente que sugiere a Hannibal Lecter – construye un personaje humano que trasciende a la caracterización superficial que lo abría reducido a una caricatura anacrónica.

Ambición Rubia: Silva le hace un pase a Bond

La película nunca se pronuncia oficialmente sobre la sexualidad del villano, pero un intercambio con Craig deja poco lugar a dudas. Con el agente 007 amarrado a una silla, Silva le hace un pase. No hay otra palabra para decirlo. Recorriendo con las manos las piernas de Bond, le dice, “Siempre hay una primera vez para todo”. La respuesta de Bond es inmediata: “¿Que te hace creer que sería la primera vez?”. Pueden estar tranquilos, machos probados. El personaje ficticio de James Bond no es gay, ni siquiera es bi. Y para todos los fines prácticos, Silva tampoco lo es – ejem, ¡recuerden que no existen en la vida real! – . El diálogo es una escaramuza mas en un juego de manipulación y poder. Pero que la homosexualidad deje de ser identificada con la maldad, en una franquicia que en su origen definió las fronteras del machismo, supone un pequeño paso adelante. Hasta la reacción del público en el pre estreno era diferente. El habitual, burlón “¡Aaaaaaaaaaaaaaayyyyyy!” fue suplantado por una “¡Aaaaaaahhhhh!”. Sonaba como sorpresa sin homofobia. Quizás el público nica se está volviendo mas tolerante.

Silva no es un villano porque es homosexual. Es un antagonista que incidentalmente puede ser homosexual. No hay que activar la alarma políticamente correcta, que suena cada vez que un personaje identificado con alguna minoría se presenta como menos que un santo. Negar la complejidad del ser humano también refuerza estereotipos. Mas allá de su valor simbólico, gracias a la excelente actuación de Bardem, Silva se convierte en uno de los villanos mas memorables de la serie. Daniel Craig ha firmado para protagonizar tres películas mas. Quizás por eso “Skyfall” es articulada como un re iniciación del ciclo. Será interesante ver como Bond sigue cambiando, y en que sigue siendo igual. Y quien sabe, tal vez cuando el rubio de ojos azules entregue su credencial de MI6, sea a un hombre de raza negra.

LOOPER: Futuro y Pasado, Ciudad y Campo, Masculino y Femenino

Gordon-Levitt: retrato de sicario como joven Bruce Willis

El 4 de noviembre publiqué mi tardía crítica de “Looper: Asesino del Futuro”. Puede leerla en la revista DOMINGO del diario La Prensa. Desde ese entonces, algunos agujeros en la trama se han echo evidentes, sin embargo, eso no reduce el mérito que tiene el filme de Rian Johnson, a la hora de desviarse de las convenciones de la ciencia ficción especulativa.

Los grandes exponentes modernos de este subgénero tienen características definidas: se desarrollan en ambientes urbanos, el protagonista es un hombre joven. Si las mujeres no son objetos decorativos, son villanas o compañeras de lucha con rango de acción limitado. Se definen por su relación con el protagonista. Véase la trilogía de “Matrix” (Hermanos Wachowski, 1999-2003) o cualquiera de los cortes de “Blade Runner” (Ridley Scott, 1982). El fondo del barril está fresco en la memoria. La segunda adaptación de “Total Recall” (Len Wiseman, 2012). El escenario futurista es artificial sin apologías. Se reduce a una excusa para mostrar gadgets. Los personajes no tienen humanidad. Las secuencias de acción son tenuemente hilvanadas. Menos que una película, parece un juego de video.

Willis no suelta las armas.

“Looper” esconde destellos revolucionarios en su narrativa pulp. Enfrentar al protagonista contra si mismo, envejecido, es un simpático juego existencialista. Bruce Willis, como el “viejo Joe”, es exponente de la nueva-vieja estirpe de héroes de acción. A pesar de que sus días de gloria quedaron en los 80s y los 90s, se resiste a entregar las armas. El relevo a una nueva generación no termina de ejecutarse. Esto suele plantearse como un chiste en películas como “RED” (Robert Schwentke, 2010) y “The Expendables” (Sylvester Stallone, 2010), pero es sintomático de una ausencia de credibilidad en las nuevas estrellas, o evidencia de que una generación de cinéfilos no quiere dejar envejecer a sus ídolos. Aquí, Joseph Gordon-Levitt, el “joven Joe” debe compartir protagonismo con el veterano. La presencia de Willis recuerda también su papel en “12 Monkeys” (Terry Gilliam, 1997), alucinante adaptación del clásico cortometraje de Chris Marker, “La Jetée” (1962), la madre de todas las películas que pretenden jugar con el viaje en el tiempo – puede verla entera, con subtítulos en español, aquí. Serán los 26 minutos mejor invertidos de su vida -.

Blunt: Madre Coraje

Después de sentar las bases de su trama en una ciudad con el usual decaimiento social, Johnson lanza a sus protagonistas al campo. La segunda mitad de la película se escenifica en una granja que podría pertenecer a cualquier época. Los avances tecnológicos que delatan su ubicación en el año 2040 son decisivamente domésticos: un avión-robot que fumiga los maizales de Sara (Emily Blunt), los transmisores de radio que sirven de juguete a su hijo Cid (Pierce Gagnon). De hecho, son cosas que ya existen. El que sean reconocibles, pero quizás un poco mas sofisticadas, sirven para afianzar la realidad de la película y aceptar sus especulaciones mas fantásticas.

Supuestamente el 10% de la población ha desarrollado habilidades telekinéticas en un inesperado salto evolutivo. Esto juega un papel en la resolución de la película, abriendo uno de los agujeros de trama mas difíciles de obviar. Si el jefe criminal del 2070 esta dotado de poderes a como retrata la película, ¿por que tiene que recurrir al complicado esquema de mandar a sus enemigos del 2070 al 2040 para hacerlos desaparecer? Suena como demasiado problema para algo que puede ejecutar en un parpadeo, y sin muchos riesgos.

Sin embargo, la fuerza emotiva de la resolución echa una cortina de humo sobre preguntas como esas. El imposible dilemas de “los dos Joes”, tan machos y empistolados, depende de una mujer y su hijo. El vínculo maternal entre Sara y Sid, revelado en toda su complejidad con un control magistral, le cambia el género a la película, por así decirlo. Los significantes de masculinidad – sexo, drogas, armas, violencia – ceden paso a lo femenino – orgánico, maternal, emotivo –, con un desenlace que lo tomará desprevenido, pero que se presenta como la única resolución posible para un dilema sin solución. “Looper” no es perfecta, pero si es muy gratificante.

Puede rastrear los dos largometrajes anteriores de Rian Johnson. “Brick” (2005), también protagonizado por Gordon-Levitt, adopta el estilo del clásico film-noir para un misterio que se desarrolla en una escuela secundaria contemporánea. “The Brothers Bloom” (2008), ignominiosamente engavetada por años por el estudio que la compró y crucificada por la crítica tras su tardío estreno, es también es una adopción de un género clásico, en este caso, la comedia de enredos. Johnson también ha dirigido algunos episodios de la serie de TV “Breaking Bad”, también disponible en Netflix.

Cine Foro @CCEN: “Chico y Rita”

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Si le gusta la música cubana, el jazz, y la animación…no corra, vuele al Centro Cultural de España en Nicaragua, donde presentaremos hoy lunes 5 de Noviembre “Chico y Rita”, coproducción iberoamericana que se llevara una merecida nominación al Óscar en la categoría de Mejor Largometraje de Dibujos Animados en el 2012. Si se encuentra en cualquier otra parte del mundo, debería ser fácil conseguir la película en DVD o servicios de alquiler por internet.

El proyecto se inscribe dentro del movimiento de antropología musical cuya primera salva fue el disco “Buena Vista Social Club”, impulsado por el músico norteamericano Ry Cooder, quien durante un viaje a Cuba en los noventas, rastreó a varias estrellas de la época dorada que habían salido del radar de la farándula internacional. El disco dio paso a un documental filmado por el alemán Wim Wenders (1999). Mientras tanto, el cineasta español Fernando Trueba hacia lo propio por el jazz latino en nueva York con “Calle 54” (2000).

Trueba y Mariscal en el estreno

La pasión de Trueba encontró eco en Javier Mariscal, animador y diseñador fascinado con la arquitectura de La Habana. Era natural que unieran sus obsesiones y trabajaran juntos. La película resultante es una carta de amor a la escena musical de los 40s y los 50s, y a dos ciudades. La acción se desarrolla en La Habana y Nueva York. Los detalles del período son evocados con estilo expresionista. Las imágenes están cargadas de detalles y colores, pero nunca opacan el melodrama del show-business que envuelve a la pareja protagonista, un hombre y una mujer que se aman, pero siempre a destiempo. El director filmó a actores de carne y hueso ejecutando las escenas. Después, un ejército de animadores convirtió la realidad corporal en sublimes imágenes animadas.

Las múltiples cara de Bebo / Chico

Chico y Rita son personajes ficticios – aunque Chico es inspirado por la música y fisonomía de Bebo Valdez – , pero el universo que habitan esta poblado de artistas reales: Tito Puente, Charley Parker, Thelonious Monk, Dizzy Gillespie, Nat King Cole y muchos mas aparecen en cuerpo y música. Durante su ascenso en el mundo del espectáculo, Rita canta “Love for Sale” de Cole Porter en una súper producción de Hollywood. Y en un “cameo” de lujo, la cantante española Estrella Morente aparece como si misma, rescatando a Chico del olvido – Morente es quizás mejor conocido en nuestras tierras por brindarle la voz cantante a Penélope Cruz en “Volver” (Pedro Almodóvar, 2006) – .

La película derrocha amor y pasión enciclopédica por la música. Eso, sumado a su belleza estética, eleva a este melodrama del show-business a un plano superior.

Dicho esto, es necesario aclarar que no es una película para niños pequeños. En Nicaragua, la animación está encasillada en este grupo demográfico particular. Pero alrededor del mundo, es vista como un medio de expresión audiovisual válido para contar historias de toda índole. “Chico y Rita” retrata situaciones adultas, hay escenas de sexo de relativa franqueza. Deje a los niños en casa, o prepárese para tener una conversación muy interesante con ellos.

* “Chico y Rita” se presenta en el marco del Festival de Cine Iberoamericano, organizado por la Embajada de España en Nicaragua. La proyección tendrá lugar el lunes 5 de noviembre del 2012 a las 7:00 pm, en el Centro Cultural de España en Nicaragua, ubicado de la primera entrada de Las Colinas, 7 cuadras arriba. Entrada gratuita.

Errol Morris: “¿11 Excelentes Razones para No Votar?”

Errol Morris

Errol Morris es quizás el mejor documentalista viviente en los EEUU. Si aún no ha visto sus películas, no puedo hacer mas que motivarlo a buscar, por lo menos, “The Thin Blue Line” (1988), disponible en Netflix. La película es célebre. Le salvó la vida a un hombre condenado a muerte por un crimen que no había cometido.

En la ganadora del Óscar “The Fog of War: Eleven Lessons from the Life of Robert S. McNamara” (2003), posa su cámara en el arquitecto de la guerra de Vietnam. “Standard Operating Procedure” (2008) examina los incidentes de tortura en la prisión de Abu Ghraib, entrevistando a los implicados. Este año, estrenará “The Unknown Known: The Life and Times of Donald Rumsfeld”, centrada en la carrera política del Secretario de Defensa de la administración de George W. Bush.

Pero sus mejores películas no se dedican a personalidades de alto perfil, o grandes episodios históricos. Cuando Morris dirige su cámara a gente normal, excéntricos y marginales, es cuando encuentra las verdades mas profundas y resonantes. “Gates of Heaven” (1978), considerada por el crítico Roger Ebert como una de las mejores películas de todos los tiempos, retrata a los humanos que visitan a sus mascotas muertas en un cementerio para animales en California. “Mr Death: The Rise and Fall of Fred A. Leuchter, Jr.” (1999) posa su cámara en un diseñador de dispositivos para ejecutar la pena capital con una carrera paralela como negador del holocausto judío durante el III Reich. “Fast, Cheap and Out of Control” (1997) retrata la condición humana con un mosaico de vivencias compartidas por un experto un robótica, un estudioso de ratas-topo, un jardinero especialista en topiarios y un domador de leones.

Además de su humanismo y rigor intelectual, Morris es un innovador técnico. Personalmente desarrollo un dispositivo llamado “interrotrón”, que permite que el entrevistador y el entrevistado se miren directamente a los ojos. Eso le da sus imágenes de “cabezas parlantes” una intimidad inquietante.

¿Por que escribo ahora sobre Errol Morris? Pues bien, el director colabora con el periódico The New York Times, publicando artículos con sus reflexiones personales sobre la verdad, el documental y los medios. Ocasionalmente, también produce videos de corta duración para la sección multimedia. A propósito de las elecciones en EEUU, ha publicado uno en el que interpela a jóvenes sobre si votar o no.

Dos jóvenes votantes hablan en “¿11 Excelentes Razones para No Votar?”

El título “¿11 Excelentes Razones para no Votar?” es irónico. Entrevistando a un grupo mixto de jóvenes votantes, Morris crea una sinfonía al civismo. Note la total ausencia de opinión partisana. El resultado es divertido, revelador y conmovedor. Es como un bálsamo para aliviar la quemadura provocada por la cínica pantomima de elecciones municipales que ahora atraviesa Nicaragua. Por lo menos, en otros paises, el romance del voto sobrevive. Pinche en este enlace para ir a la página de YouTube donde puede ver el video. Lamentablemente, no hay una versión con subtítulos en español.

La Hechicera Galáctica y el Ayahtolla

¡Mi blog vive! Y aprovecho esta oportunidad para darle valor agregado. En lugar de simplemente postear los enlaces a mis artículos publicados en otros sitios, incluiré esas cosillas que quedan fuera por los draconianos límites de extensión que los editores se ven obligados a imponer.

Puede leer aquí mi crítica de ARGO, pero no encontrará ahí referencia alguna a Adrienne Barbeau. Apenas aparece unos segundos en la película. Es Serksi, la hechicera galactica en la lectura de guión organizada por los personajes de Alan Arkin y John Goodman. Me parecía conocida, pero no sabía realmente quien era. Fue hasta que su nombre apareció en los créditos finales que caí en cuenta de quien era. La reina de la serie B de los 80s protagoniza uno de los “cameos” mas acertados del año…como actriz de serie B. (Es por eso que siempre me quedo viendo “las letritas”. ¡Nunca sabes que vas a descubrir!).

Barbeau se inició en televisión. Su papel mas importate fue en el revolucionario sitcom feminista “Maude”. Pasó al cine en 1980, con “La Niebla”, de la mano del director John Carpenter, con quien se casó. Participó en varias de sus películas de horror y acción. Tras su separación, convertida en actriz de culto, asumió papeles en todas las variables de serie B: películas de monstruos, sexy comedias de descuento, melodramas amarillistas – ¡chicas en prisión!-. También engalanó con su desnudez las ocasionales “revistas para caballeros”. Lo que se les ocurra, ella lo hizo. En su honor debe decirse que nunca se presentaba superior al material. Barbeau es una sobreviviente de la industria cinematográfica que no reniega de su legado. Sus fans la aman. Y su aparición en el thriller político de Ben Affleck es reconocimiento a su status como leyenda en la márgenes de Hollywood.

Para descarrilar la “revolución cultural” de los ayahtollas, bastaría mandar a Adrienne en capa y bikini dorado, armada con una pistola laser y una lata de spray para el cabello. Así como está ahora, en la plenitud de sus 67 años. Pero parece que su agenda está repleta.  Se rumora que Barbeau regresará a la televisión en un papel de alto perfil, en la segunda temporada de la adictiva serie “Revenge”, transmitida por la cadena ABC en EEUU, y retransmitida en Nicaragua y Latinoamérica por el canal de cable Sony. Los dioses de la cultura pop deben convertir ese rumor en realidad.